domingo, 28 de diciembre de 2008

¿Quién conoce a Norma Jane?


"En Hollywood te pueden pagar 1.000 dólares por un beso, pero sólo 30 centavos por tu alma."

Marilyn Monroe
Actriz estadounidense (1926-62)








.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Abrázame fuerte



Abázame fuerte
que no pueda respirar,
tengo miedo de que un día
ya no quiera bailar conmigo
nunca más...




domingo, 7 de diciembre de 2008

"Habitamos un rostro que no vemos"



Gisèle Freund era hija de una familia de la alta burguesía judía alemana. Realizó estudios de sociología en el Instituto de Investigación Social de Francfort, donde frecuentó los grupos estudiantiles de izquierdas y se implicó políticamente contra el nacionalsocialismo, hecho que la obligó a huir de Alemania y refugiarse en París. En Francia empezó a trabajar como fotógrafa para las revistas Vu, Life o Weekly Illustrated. En 1935, con la serie de fotografías de André Malraux, Gisèle Freund inició una colección de retratos de personalidades del mundo cultural que completó a lo largo de los siguientes cincuenta años de su vida y que publicó en revistas como Time o Life. En 1936, presentó su tesis doctoral en la Sorbona: La Photographie en France au XIXème siècle. Con la ocupación paulatina de Francia por las tropas nazis, en 1942 Freund se exilió en Buenos Aires. Allí siguió trabajando como fotógrafa y como divulgadora de la cultura francesa en todo el continente americano. Al terminar la guerra se instaló definitivamente en París donde siguió ejerciendo de fotógrafa independiente y alcanzó el reconocimiento internacional. Durante los siguientes años también se dedicó a escribir, y entre sus títulos destacan Le monde et ma camera (1970) o Photographie et societé (1974) (La fotografía como documento social).

Tuvo la oportunidad de tratar y conocer en profundidad a influyentes personalidades de la vida cultural, artística, literaria y también política, que configuraron uno de los períodos más estimulantes y fructíferos del siglo xx: James Joyce, Walter Benjamin, Virginia Woolf, Evita Perón, Jorge Luis Borges, Victoria Ocampo, Frida Kahlo, Diego Rivera, Marcel Duchamp, Man Ray, Simone de Beauvoir, Henry Matisse, Julio Cortázar...

Su credo se resumía en la siguiente fórmula: “Una fotografía nunca puede decir más de lo que ve el fotógrafo. El verdadero valor de una depende de la habilidad del fotógrafo para seleccionar, entre un cúmulo de detalles que llaman la atención y que confunden a la vez, aquellos que le parecen los más característicos. Los conocimientos técnicos no son decisivos, lo más importante es saber ver”. Murió el 31 de Marzo del año 2000; con ella desapareció un concepto ético de la imagen. Sin ella, la historia de la fotografía no hubiera sido como es.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Los vitrales de Chagall



Los vitrales tienen su origen en Bizancio, pero alcanzaron su punto culminante con la arquitectura gótica en Occidente. Los vitrales más antiguos que se conservan son los de la Catedral de Augsburgo (hacia 1050-1150). El arte del vitral plantea altas exigencias, tanto al artista como al maestro vidriero que ha de llevar a la práctica los bocetos.


Sobre este arte, el mismo Marc Chagall decía:
"Para mí, el vitral de una iglesia es la pared transparente que separa mi corazón del corazón del mundo. Un vitral parece sencillo: materia, luz. Para una catedral o para una sinagoga es lo mismo: algo místico entra por la ventana".

Espero que disfrutéis con los doce vitrales, que representan las doce tribus de Israel, que Chagall creó para la sinagoga del Centro Médico de la Universidad Hebrea de Hadassah (Jerusalén).

Más información.

lunes, 17 de noviembre de 2008

Lotte Reiniger, la gran dama de las siluetas.

Sensible, inteligente, luchadora, creadora y musa de la vanguardia alemana. Con tarjetas de presentación menos valiosas se han forjado leyendas y Hollywood ha reescrito la Historia. Sin embargo, Lotte Reiniger (1899-1981), el sueño de cualquier mitómano, sigue siendo una gran desconocida.
Ella decía:"Las películas de siluetas tienen una técnica muy precisa. Sólo son necesarias unas tijeras, cartón negro, papel de calcar, hilo o alambre, algo de plomo, una cámara, bombillas, una placa de vidrio, madera para construir una mesa de fotografía y...mucha paciencia".
Cuentan quienes la conocieron que Charlotte Reiniger tenía un talento tan único y una personalidad tan amable, pacífica y humilde que era imposible no quererla. Quizás esa fue su perdición, porque ya se sabe que los buenos de la película no siempre se cuelgan medallas. ¿Su gran don? Recortar siluetas de papel como nadie. ¿Su logro? Elevar ese don a la categoría de arte y hacer en 1926, figura a figura, el primer largometraje del cine animado,
con más de 300.000siluetas recortadas con tijeras, totalmente a mano, Las aventuras delpríncipe Achme. Efectivamente, la película que se lleva los laureles, la Blancanieves de Walt Disney, no llegaría hasta 10 años después.
Nacida en una familia alemana de clase media, su pasión por las marionetas y el cine la llevó a estudiar teatro y a codearse, siendo todavía una adolescente, con el meollo de la intelectualidad berlinesa de entreguerras.
Reiniger era un genio y su círculo social se extendía entre la élite intelectual europea, pero ella no se dirigía a ese tipo de público. Su tema favorito eran los cuentos tradicionales y su audiencia preferida, los niños. A ellos dedicó la mayor parte de sus creaciones. Melómana apasionada, hizo bailar sus siluetas al copás de infinidad de óperas, como
Carmen, La flauta mágica, Cosi fan tutte y Las bodas de Fígaro.
Mucho antes de que llegaran las fotocopiadoras, los ordenadores y los efectos especiales, Lotte Reiniger logró que el papel se moviera y que lo hiciera con una poesía y delicadeza difíciles de igualar.
Sin
embargo, pese a sus logros apabullantes, la belleza de su trabajo y sus interesantes conexiones con el mundo de la cultura, la figura de Lotte Reiniger sigue siendo una gran desconocida.
Su gran pecado fue ser mujer y, además, ser como era: extremadamente humilde y discreta. Sus amigos Visconti, Jean Renoir o Bertolt Brecht la admiraron y la consideraron un gran genio, pero ella pasaba de todo eso.


miércoles, 5 de noviembre de 2008

Una historia compartida

Reposición del Post que publiqué el 23 de febrero de 2008:



"Yo esperaba el autobús nocturno en un bar de carretera entre Madrid y Barcelona. Unos pocos hombres bebían vino en vasos pequeños y sucios. Había una mesa de billar y por alguna razón me puse a jugar... Un hombre vestido con un fino jersey de lana apareció de ninguna parte y me invitó a un café. No hablaba inglés. Y su español no era mejor que el mío, pero tenía una sonrisa que daba confianza y la urgencia de alguien que necesita compañía. En aquel bar me contó que era de Senegal, y que recorría España en busca de trabajos estacionales. Me enseñó una fotografía gastada que llevaba en su cartera: una chica joven de mejillas redondas. Su mujer, me dijo. Tuvo que dejarla en Senegal para venir a España. Planeaba reunirse con ella en cuanto ahorrase el dinero.

Al final viajamos juntos a Barcelona. Ninguno de los dos hablaba mucho. Poco antes del amanecer nos apeamos en una vetusta estación de autobuses y mi amigo me hizo señas para que le siguiera hasta una palmera pequeña, de tronco grueso, que crecía junto a la carretera. De su mochila sacó un cepillo de dientes, un peine y una botella de agua que me entregó con gran ceremonia. Nos aseamos juntos, entumecidos por el relente.

¿Cómo se llamaba? No lo recuerdo. Sólo era otro hombre hambriento lejos de su hogar, uno de los muchos hijos de las colonias colándose entre las barricadas de sus antiguos amos, organizando su propia y azarosa invasión de harapos. Y sin embargo, mientras caminábamos hacia las Ramblas, mi impresión era que lo conocía de toda la vida; como si ambos hiciésemos el mismo viaje aunque hubiésemos partido de lugares opuestos del planeta. Nos despedimos. Yo estuve mucho tiempo parado en la calle, viendo cómo se alejaba su figura delgada y patizamba. Una parte de mí deseaba acompañarle a una vida de caminos abiertos y mañanas azules; otra parte de mí se percataba de que ese deseo era una idea romántica y parcial. Hasta que me di cuenta de que aquel hombre de Senegal me había invitado a un café y ofrecido su agua, y eso era real, y quizá eso era todo lo que cualquiera de nosotros tenía derecho a esperar: un encuentro al azar, una historia compartida, un pequeño acto de bondad."

Estracto de "Dreams from my Father"
(Sueños de mi padre)
de Barack Obama

"Mi nombre, Barack, es africano y significa "bendecido". Me lo pusieron porque en América no importa como te llames o de qué familia vengas, tú te forjas tu destino.
Toda mi vida tuve una imagen perfecta de mi padre. El estudiante brillante, el amigo generoso. Eso se hizo añicos, reemplazada por la de un bebedor amargado y un marido maltratador. Pero me rehice y pensé: bueno, haga lo que haga con mi vida, no puedo hacerlo mucho peor que él".


Cuando escribí esta entrada, Obama estaba pujando con Hillary Clinton por la candidatura del Partido Demócrata. Hoy por fin, por primera vez en toda la historia de los Estados Unidos hay un presidente negro electo que podrá ocupar la Casa Blanca. Comienza el sueño americano...

lunes, 27 de octubre de 2008

"El verde de la selva, es un verde de enfermedad, es un verde de dolor, es el verde de los preámbulos de la muerte."


"La selva es la prisión. En la selva no hay horizonte, estás rodeado de una vegetación espinosa, agresiva, que te cierra el espacio. No hay caminos, no puedes salir...
Conocimos el dolor en todas sus dimensiones. Primero el dolor del alma por la pérdida de la libertad, que es como perder la dignidad. Esa ausencia de uno mismo es el primer dolor que se lleva en el alma, a ése se le suman todos los demás dolores, los pequeños y los grandes. La selva es un lugar hostil. Todo duele en ella. La piel no es un espacio de protección, sino de dolor. En la selva, todo pica, todo rasca, todo incomoda. Tener un cuerpo en la selva es tener un peso adicional, porque el cuerpo es simplemente un espacio de dolor. Vivir duele, respirar duele, no ver a las personas que uno ama duele.
Yo siempre me había sentido bendecida por la vida, consentida por la vida. Cuando me llega todo esto-el secuestro, la muerte de mi padre, la soledad de mi madre- hay dos caminos: uno es el de negar a Dios y, por tanto, pensar que todo es fortuito, absurdo, un caos sin explicación ni respuesta. El otro camino es buscar a Dios. Durante mi secuestro pude conseguir tener una Biblia, eso cambió mi vida.
En el dolor de la selva no puedes aceptar a cualquier Dios. El Dios ritual de tu infancia no te basta. No te basta con pensar que Dios es amor o que no puedes explicarlo. En la selva necesitas un Dios racional. Si tu fe no es racional, si no estás seguro de que Dios existe, no puedes entablar una relación con Él. No te basta la tradición. La religión católica no nos ha abierto a leer la Biblia, como si los creyentes fuéramos minusválidos intelectuales, sin capacidad para grandes búsquedas teológicas, y eso estuviera reservado a los intelectuales. Pero la Biblia es un instrumento extraordinario. Hay que leer la Biblia con tranquilidad, sin orejeras que te condicionen a leerla por encima, sin entender el retrato humano de la relación de Dios con el hombre. Leyéndola entendí, que Dios no es sólo energía, ni luz, ni partículas de cosmos, sino que Dios es un ser humano y lo que nosotros tenemos de humanos, es lo que tenemos de Dios, y, por tanto que su relación con nosotros es una relación de palabras, y creo que eso es fundamental: entender que somos seres de palabras. Entonces, a través de la Biblia llega la palabra de Dios con una riqueza infinita de códigos humanos. Todos sus personajes están retratados con sus debilidades, sus miserias, sus pequeñeces. Todos estamos retratados ahí. Yo descubrí a un Dios con sentido del humor, con sentido de la autoridad, un Dios que educa, un Dios que ama, pero sobre todo , que es un Dios en el sentido de que lo puede todo. Y pudiéndolo todo, Dios podría haber hecho, en vez del ser humano, un robot perfecto, sin defectos, un robot programado para hacer el bien. La pregunta es por qué Dios hizo al hombre libre, por qué no lo hizo como un robot. La respuesta es muy hermosa, y es que un robot puede estar programado para amar, pero si no tiene libertad de no hacerlo, el amor no tiene valor.
Esa transformación ha cambiado mi vida porque si uno es consecuente y su racionalidad acepta a Dios, todo cambia, porque deja uno de ser pasivo y se vuelve activo frente a uno mismo. Es una enorme liberación pensar que uno es libre, que puede cambiar, que puede ser mejor humano".

domingo, 19 de octubre de 2008

El diario de Lynn Redgrave

Hoy, 19 de Octubre de 2008, Día Mundial del cáncer de mama me ha parecido interesante reponer este post:



Lynn Redgrave, actriz de teatro y cine, hermana de Vanessa Redgrave, también actriz, descubrió en Diciembre del 2002, que tenía cáncer de mama, a partir de ese momento, decidió compartir un diario acerca de su operación y recuperación. De esa manera quiso enfrentarse al miedo de su enfermedad, pensó que si convertía la enfermedad en un proyecto, le daría menos angustia y quizá, pudiera ayudar a otras mujeres a luchar contra el cáncer. A borrar el miedo.

Aprovechando que el 19 de Octubre, fue el día mundial del cáncer de mama, me pareció interesante compartir su diario:

Jueves/12/12/02: "Desde hace semanas noto un bulto bajo el brazo derecho. Me toqué y lo sentí. Da miedo. ¿De dónde ha venido eso? Oh, por favor Dios, ¿por qué está ahí?. No permitas que sea... Cuántas mujerer habrán dicho esto. Mañana iré a Los Ángeles a ver al doctor. No tengo tiempo para esto. Tengo mi obra de teatro. No puedo tener cáncer..."

Sábado /28/12/02: "Empiezo a pensar cómo será la vida sin un pecho. He intentado imaginarlo con una cicatriz. Me curaré, ¿cómo no voy a curarme de esto? La vida es este viaje, y debemos hacer que cada instante cuente."

Viernes /14/01/03: "Todo ha ido bien. He visto mi cizatriz, no está mal. Mi única preocupación es cual será el tratamiento. Cuánta quimio, etc... Vivo la guillotina de una muerte antes de tiempo. Quizá todo esto tenga un sentido: enseñarme que nada es eterno".

Jueves /06/02/03: "Drenajes fuera. Gracias a Dios. Realmente quiero comenzar y superarlo. Fui al servicio religioso. Creo que lloré al escuchar a Bach durante las oraciones. Al salir, me sentí en paz."

Lunes /17/02/03: "Nueva fase. Quimio número uno, hoy. No estaba nerviosa. He traido el ansiolítico. Se supone que me dejará grogui. Eso espero. Creo que mi tratamiento funcionará. Tengo fe, y me siento afortunada, de estar conociendo este lado de la vida."

Martes /25/02/03: "Llevar una prótesis me hizo sentir mucho más entera la pasada noche. Viva. Pero hoy estoy muy triste. No me siento atractiva. La cicatriz continúa tirando y tirando. Hoy noté como si un pelotón de agujas recorriera mi brazo. Algo parecido a lo que sentí justo cuando me operaron."

Sábado 08/03/03: "Me metí en la ducha y mi pelo empezó a caerse a mechones, a pedazos. Lloré y lloré y lloré. La sensación de él muerto en mis manos... He empezado a solucionar con mi hija Anabel el problema, me rasuró el pelo de una vez. Creo que me puedo acostumbrar a ésto. He visto a algunas mujeres en el hospital que llevan un pañuelo y les quedan fantástico. Hasta las encuentro elegantes, chic. Creo que tengo que descubrir y aprender muchas cosas nuevas para sentirme atractiva otra vez. En este momento, me siento horrorosa."

Martes /25/03/03: "La operación y el cáncer parece dejar a uno sin control. Tengo la necesidad de ordenar y controlar todo lo que es controlable. Hago cosas como doblar servilletas en el armario, fregar platos, sacar la basura, alimentar a los gatos... todo eso, la rutina, me produce la más cálida de las satisfacciones.

Martes /17/06/03: "Mi hermana Vanessa duerme abajo. Han sido los días más felices de mi vida. Hablamos, cotilleamos, recordamos. Me siento tan bien, que no pienso en los posibles efectos secundarios de la radiación. La vida es maravillosa. Por favor, querido Dios, querida vida, por favor, dejádme tener un poco más. Dejadme no tener que cortar ahora. Más tiempo, por favor, para amar, para aprender, para actuar, para escribir, para disfrutar. Por favor."

Jueves /03/07/03: "Radiación número 13. Más de la mitad del camino. Mi cabello es ahora visible. He perdido cuatro kilos. Me cabe la ropa. Me lo diagnosticaron hace poco más de medio año. Venir al hospital cada día no ha sido tan malo. Te dota de una estructura, una sensación de orden. De progreso. De curación. He conocido a gente increíble."

Jueves /24/07/03: "Por primera vez en semanas, siento el placer casi lujurioso de tener toda la mañana libre. No tengo que ir al hospital. Y mi pelo. Es suave y bonito y creo que podré quitarme la peluca. No puedo dejar de jugar con él. Ha sido un día perfecto. Una amiga me preguntó sobre la reconstrucción de la mama. Le dije que no iba a hacerlo. Creo que se trata de aceptar los cambios que han tenido lugar en mi vida. ¿Cicatrices de guera? Es parte de mi vida, como mis antiguos desórdenes alimenticios, mi cáncer, mi carrera, mi vida, mi pérdida de la juventud. Ésta es mi vida, sin adornos, con un sólo pecho. Así soy."

lunes, 13 de octubre de 2008

Un escritor comprometido

"Escribir no es sólo estar sentado en tu mesa contigo mismo, es escuchar el ruido del mundo"
J.M Gustave Le Clezio

El escritor francés Jean-Marie Gustave Le Clezio ha sido galardonado con el Premio Nobel de Literatura 2008. La academia sueca calificó al escritor como "autor de la ruptura, de la aventura poética y de la sensibilidad extasiada, un explorador de la humanidad más allá y por debajo de la civilización reinante".
Sus obras están marcadas por su gusto viajero, por su sensibilidad ecologista y por su amor por la cultura amerindia. El historiador franco mexicano Jean Meyer afirmó que México y el mundo hispano pueden enorgullecerse de que el Premio Nobel sea dado a este francés, que es en realidad"ciudadano del mundo".El literato galardonado ha vivido en distintos períodos de su vida en el México profundo, aprendiendo el lenguaje y la cultura "maya".

Su obra engloba cuentos, novelas, ensayos, traducciones de mitología india y libros de fotos, es percibida como una crítica al materialismo de Occidente. En sus páginas hay una atención constante a los desfavorecidos y excluídos.
En 1967 hizo el servicio militar en Tailandia como cooperante pero fue expulsado por "denunciar la prostitución infantil", por lo que tuvo que terminarlo en México.
En el año 1963 con sólo 23 años gana el premio Renaudot por su obra "Le procés verbal" quedándose a las puertas de conseguir el premio Goncourt, el más prestigioso de las letras francesas.
En 1980 recibe un nuevo espaldarazo al recibir el premio de la Academia Francesa por "Désert" un evocador relato del contraste entre la grandiosidad de las culturas perdidas del norte de África y la mirada de los inmigrantes indeseados en Europa.
La proximidad con el norte de África le viene de su esposa Jemia, de origen marroquí, con la que contrajo matrimonio en 1975.

Su escritura es clásica, sencilla pero refinada y colorista. En 1994 se le designó como "el más grande escritor vivo, de la lengua francesa".

lunes, 29 de septiembre de 2008

LOS SURMA


En el valle de Omo, en Etiopía, habita una tribu ancestral llamada "los surma".
Estos nativos decoran sus cuerpos como la naturaleza adorna a sus criaturas más bellas, del mismo modo en que Da Vinci o Picasso crearon sus obras.

Los niños encarnan la tradición . Ya desde pequeños, los surma se pintan el cuerpo imitando a pájaros, leopardos, cocodrilos o vacas. Cualquier cosa sirve para sentirse bell@. Un trozo de metal o de marfil, pinturas ocres o de caolín blanco...Las mujeres se encargan de los trabajos agrícolas y domésticos. Trabajan el cuero y el barro y crean sus propias joyas. Sus adornos, como un bello tocado de ramas, son siempre más barrocos.

El final de la estación de lluvias es tiempo de celebración. Para ellos, ese momento da lugar a una suerte de "concurso de belleza" entre los miembros de la tribu. Todos compiten por ver quién crea el adorno más estrafalario y estético. Todos los materiales -plumas, hojas, pigmentos, maderas...están permitidos, siempre que la piel transmita algo que los demás puedan descifrar.
Después de observarlos y admirarlos, ¿quién puede decir que las pasarelas de la moda sólo se encuentran en París, Milán o New York?
























Queridos amig@s:

Como habéis observado últimamente, he estado un tanto ausente en la actualización del blog, y en las visitas a vuestras casas.
Quiero deciros, que el motivo es debido a que ha surgido una situación temporal, de tipo laboral,
que me va a impedir, muy a mi pesar, disponer de algo tan preciado para mí como es "el tiempo".
No obstante, prometo, aunque sea con menos frecuencia, seguir actualizando y visitando vuestros espacios en la medida que las circunstancias me lo permitan. Quiero pedir disculpas por haber tardado en escribir estas letras y por ello preocuparos, agradezco mucho todo vuestro interés y cariño hacia mí, expresado en vuestros comentarios.
Verdaderamente es un placer leer vuestras ideas, pensamientos y sentimientos, dónde siempre me aportáis savia nueva para mi espíritu inquieto.

Un abrazo muy fuerte para tod@s!!!!!!

lunes, 8 de septiembre de 2008

Jeanne Moreau
























"El tiempo es un profesor cruel, pero magnífico"


lunes, 1 de septiembre de 2008

Cartas de amor a Mary Haskell



3 de Enero de 1921

Mary, quiero saber si tienes idea de hasta qué punto has conseguido ampliar mi comprensión del mundo. Siempre estás provocándome y me obligas a descubrir cosas nuevas.
El amor, como un río, debe estar en constante movimiento; y eso haces conmigo. Pero ¿qué ocurre con la mayoría de los casados? Consideran que las aguas del río seguirán fluyendo para siempre y no dejan de preocuparse. Hasta que llega el invierno y las aguas se congelan; sólo entonces comprenden que nada en esta vida está garantizado.

No permitamos que la convivencia opresiva de mañana, mediodía, tarde y noche destruya ese encanto. Para que el romanticismo inicial sobreviva, es necesario que cada persona reserve parte de su tiempo para sí. Nadie es lo bastante sabio como para tomar decisiones que interfieran en la vida del otro.

Basta con observar una sola ley: la honestidad; y todo será exactamente como lo soñamos.

CARTAS DE AMOR DEL PROFETA
Kahlil GIBRAN

martes, 26 de agosto de 2008

Cuando AVEDON mató la moda



Para Richard Avedon (1923-2004), la fotografía de moda fue más un medio de vida que de expresión. El hombre que revolucionó las estáticas estampitas de las revistas, que logró que el lujo pareciera algo fresco y vivo, terminó hastiado del mundo que le había dado gran parte de su fama y dinero. Para él, la belleza era otra cosa y estaba en otro sitio.
"Hay una línea que separa la moda de lo que yo llamo mi trabajo profundo. A nadie le importa lo que pienso de mí mismo, pero lo que yo me considero es un retratista". Avedon pronunciaba estas palabras en 1974. A sus espaldas, casi treinta años decisivos en
Harper's Bazaar y en Vogue, y la certeza de que ya era uno de los grandes fotógrafos del siglo XX quien, con un legado portentoso, había capturado los rostros de artistas, escritores, políticos, modelos, obreros y marginados.
Pero su relación con la moda venía de más atrás. Su padre era dueño de una tienda de ropa, y desde niño estuvo familiarizado con los escaparates. Rodeado de mujeres (su madre, su hermana, sus primas y tías), se acostumbró a espiarlas y escucharlas hablar de belleza y vestidos.
Sin embargo el 6 de noviembre de 1995,
The New Yorker publicaba el último reportaje fotográfico de moda de Avedon. Bajo el título In memory of the late Mr. and Mrs Comfort, el fotógrafo neoyorquino - que moriría de un derrame cerebral en Tejas en 2004 - narraba en 26 páginas a todo color una "fábula" de terror y destrucción, una puesta en escena barroca, un infierno de lujo y costura. Un Avedon irreconocible daba un portazo a la moda con una traca de fuego, sexo y pagana ostentación.
El hombre que supo capturar como pocos la otra cara de algunas de las máscaras más geniales de la historia (Marilyn, Bacon, Isak Dineesen), que encontró verdad en personas anónimas del Oeste americano, que fue una mirada fundamental al new look de la posguerra y cuyo nombre era sinónimo de sofisticación y glamour, se despedía denunciando a la misma sociedad de consumo que le había alimentado. Adiós moda. Adiós seducción.
Avedon sabía que el miedo es uno de los motores del ser humano:
"Nos ocultamos de nosotros mismos, pero todos buscamos lo mismo: ser aceptados, ser consolados"

domingo, 17 de agosto de 2008

La soledad


El ritmo atropellado e inhumano ha provocado una fragmentación de las familias. La soledad se ha convertido en la plaga silenciosa del siglo XXI. El director de cine Jaime Rosales, reflexiona sobre este sentimiento:
"La sociedad del bienestar nos ha aportado a los habitantes de los países desarrollados muchas buenas cosas, como la seguridad y el confort. Éste último es muy agradable, y la seguridad es importante. Pero una gran parte del engranaje de las sociedades modernas, a través de sus múltiples mecanismos de control, nos ha intentado convencer de que los seres humanos somos unas máquinas cuyas principales funciones son producir y consumir. Ese engranaje ha provocado una alteración de nuestros ritmos vitales naturales. Vamos de un lugar a otro a toda prisa; nos comunicamos sin cesar con un gran número de personas desconocidas; no tenemos tiempo para estar con nuestros amigos y con la familia.
El avance de las sociedades industriales nos ha llevado a una excesiva individualización en la vida de las personas. Y esto nos ha empujado hacia el abismo de la soledad. Una soledad dolorosa, oprimente. Una soledad de la que no parece fácil escapar.
En mi película "La soledad" trato, entre otras cosas, de este tema. Desde mi punto de vista, existen varios tipos de soledad. La soledad más clara, la que más preocupa a la gente, es la soledad que consiste en la falta de compañía. La fragmentación de la familia y la individualización de la vida afetiva y profesional tiene mucho que ver con este problema. Países como Estados Unidos o Japón son los que más sufren este tipo de plaga, por el hecho de ser países más avanzados.
Cuando empezamos a pensar más en nosotros mismos que en los seres que más queremos, ese egoísmo individual, puede ser el portador de todos los males.
Me parece que lo más urgente pasa por buscar reencontrarnos con nuestra naturaleza más humana, por abandonar un poco ese ritmo tan dañino que nos cosifica. Debemos reaprender a compartir. A compartir cosas; a compartir tiempo; a compartir ilusiones y proyectos; a compartir también -es fundamental- experiencias dolorosas, frustraciones y desencantos. Tengo confianza en que sabremos retomar el buen rumbo. No puede ser de otra manera. Creo que, poco a poco, volveremos a recuperar el amor de los unos por los otros y podremos abandonar, de esta manera, la soledad que tanto dolor nos causa".

JAIME ROSALES
(Barcelona, 1970. Estudió cine en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (Cuba) y en Australian Film Television and Radio School (AFTRS) de Sidney. Con su primer largometraje, "Las horas del día" (2003) obtuvo el Premio de la Crítica en el Festival Internacional de Cine de Cannes. Su siguiente película "La soledad" (2007), consiguió tres premios Goya. Ha termindo de rodar su tercer trabajo: "Tiro en la cabeza".

domingo, 10 de agosto de 2008

No me quites tu risa






Espero que Sibyla sepa disculparme, por esta irrupción en su intimidad. Hoy, su post lo escribiré yo. Soy Victor, su marido.

Conocí a Sibyla en el esplendor de la juventud en un verano en Granada, aún tengo grabada en la memoria el intenso azul de su vestido pero sobre todo la impresión que dejó en mi, su sonrisa. ¿Cómo podría describir con palabras su alegría?. ¿Habéis visto volar una gaviota contra el viento de poniente?. ¿Habéis visto un velero atravesar el
estrecho rompiendo las olas?. Pues algo así. Yo creí que esa alegría se aplacaría con el tiempo, con la rutina de lo cotidiano o la monotonía de la vida. Pero no fue así. Y cada mañana haga frío o calor, vayamos a trabajar o alguien esté enfermo, el primer sol que brilla en mi casa es su sonrisa. ¿Cómo podría agradecérselo?. Tal vez dedicándole este poema y esta canción:

No me quites la rosa,
la lanza que desgranas,
el agua que de pronto
estalla en tu alegría,
la repentina ola
de plata que te nace.

Mi lucha es dura y vuelvo
con los ojos cansados
a veces de haber visto
la tierra que no cambia,
pero al entrar tu risa
sube al cielo buscándome
y abre para mí todas
las puertas de la vida.

Amor mío, en la hora
más oscura desgrana
tu risa, y si de pronto
ves que mi sangre mancha
las piedras de la calle
rie, porque tu risa
será para mis manos
como una espada fresca,
en las horas oscuras.

Junto al mar en otoño,
tu risa debe alzar
su cascada de espuma,
y en primavera, amor,
quiero tu risa como
la flor que yo esperaba,
la flor azul, la rosa
de mi patria sonora.

Riéte de la noche
del día, de la luna,
ríete de las calles
torcidas de las isla,
ríete de este torpe
muchacho que te quiere,
pero cuando yo abro
los ojos y los cierro,
cuando mis pasos van,
cuando vuelven mis pasos,
niégame el pan, el aire,
la luz, la primavera,
pero tu risa nunca
porque me moriría.

martes, 5 de agosto de 2008

Lucian Freud, "El mundo es su paleta"



Nieto del inventor del psicoanálisis, es el artista vivo más caro del mundo. Marcado por su huida de la Alemania nazi a la edad de diez años, sólo pinta rostros angustiados y cuerpos torturados.
Nacido en Berlín hace 85 años, Lucian Freud era niño cuando Ernst, su padre, se lo llevó lejos del nazismo. Sigmund, su abuelo, murió en 1939 en la casa londinense donde la familia se había refugiao. Lucian quedó marcado para siempre por esta experiencia, por ello, el sufrimiento y el miedo, así como la esperanza y la rebelión son frecuentes en su obra.
Opiniones del artista:

"El arte del retrato no está en el parecido, sino en la actitud. Emana de la intensidad de la mirada.Mucha gente tiende a mirar un retrato no como una obra de arte, sino para buscar un parecido con el modelo. Me parece un profundo error, pero, sin embargo es muy interesante. Por ejemplo, hace algunos años, mientras trabajaba en un autorretrato, me encantó oír a la señora de la limpieza decir que había creído verme al entrar en la estancia. Me gusta cuando la gente dice cosas extremedamente contradictorias a propósito de mi trabajo, como "es muy feo" o "es muy bonito", o cuando me preguntan si voy a buscar mis modelos a un asilo.
La peor banalidad que se puede decir de una obra de arte es que es intemporal. Esto activa en mí una especie de pánico. La idea de que algo va mal si la obra da la impresión de estar anclada en el instante es insensata. Uno de los puntos comunes de todo gran arte es que te implica personalmente. Lo mismo ocurre en literatura. Una de las cosas que me gustan especialmente de Saul Bellow es que tengo casi la impresión de haber escrito el libro yo mismo. Existe en esto un grado de convicción que es capaz de arrastrarte de una manera que parece casi innata.
Cuando me preguntan, si he sentido la tentación de hacer escultura, contesto que
pintar me parece ya bastante difícil. Pero hice algunas esculturas cuando era joven, una de ellas de alabastro, de un pez sobre una roca. Se la dí a mi abuelo, quien, más tarde, me dijo: "¿Sabes?, cuando hagas tu primera exposición te compararé algo". Conservé arcilla en el sótano durante un tiempo e hice algunos intentos. Al principio duelen los dedos, pero supongo que a todo se acostumbra uno.
Me gustan las esculturas de Matisse, son asombrosas, emana de ellas un sentimiento de revelación, quizá no habrían visto la luz de no ser por Rodin. Lo valoro mucho también como pintor...cuando veo una serie de cuadros modernos, los de Matisse sobresalen del lote. Además lo más maravilloso es su manera de utilizar las formas. La gente admira el lado asombroso e inventivo de Picasso - que no se le puede discutir- pero, muchas veces, de forma más discreta, Matisse había hecho ya lo mismo con más inventiva aún".

Cuando uno visualiza sus obras, puede entender que sea el pintor vivo más cotizado, el mundo es su paleta, y pinta con la misma intensidad las más nobles y las más humildes de las criaturas.

domingo, 27 de julio de 2008

Gaviota







"Se dio cuenta de que al mover una sola pluma del extremo de su ala una fracción de centímetro, causaba una curva suave y extensa a tremenda velocidad. Antes de haberlo aprendido, sin embargo, vio que cuando movía más de una pluma a esa velocidad, giraba como una bala de rifle... y así fue Juan la primera gaviota de este mundo en realizar acrobacias aéreas.

No perdió tiempo ese día en charlar con las otras gaviotas, sino que siguió volando hasta después de la puesta del Sol. Descubrió el rizo, el balance lento, el balance en punta, la barrena invertida, el medio rizo invertido.

¡Cuanto mayor sentido tiene ahora la vida! En lugar de nuestro lento y pesado ir y venir a los pesqueros, ¡hay una razón para vivir! Podremos alzarnos sobre nuestra ignorancia, podremos descubrirnos como criaturas de perfección, inteligencia y habilidad. ¡Podremos ser libres!.

¡Podremos aprender a volar!"

Juan Salvador Gaviota (Richard Bach)

Dedicado a esas criaturas, blancas princesas del espacio, que me acompañaron con sus vuelos y sus sonidos en estos días de mar y calma.

sábado, 19 de julio de 2008

Vacaciones


Me voy unos días a intentar romper con la rutina y descansar un poco. Cuando vuelva os visitaré en vuestras casas.

Hasta entonces un fuerte abrazo para tod@s.

Sibyla

sábado, 12 de julio de 2008

De la amistad


Cuando os alejeis de vuestro amigo, no sintáis dolor.
Porque lo que más amáis en él quizá esté más claro en su ausencia,
igual que la montaña es más clara desde el llano
para el que quiere subirla.

(De la amistad, Gibran Jalil)

viernes, 4 de julio de 2008

Rita Levi-Montalcini ( 100% Materia Gris)

Tiene 99 años. Es neuróloga y senadora vitalicia de Italia. Recibió el Nobel de Medicina en 1986.

Nacida en Turín, fue la mas joven (junto con su hermana gemela Paola) de cuatro hijos de una familia sefardí. Su padre, Adamo Levi, hábil en matemáticas era de profesión ingeniero eléctrico y su madre, Adele Montalcini, una pintora con gran talento. Haciendo caso omiso a las exigencias paternas de no estudiar para ser buena madre y esposa, Rita se matriculó en la facultad de medicina de Turín en 1930. Se licenció en 1936. Trabajó como ayudante de Giusseppe Levi hasta que en 1938 el Manifesto della Razza, publicado por Benito Mussolini, prohibió a toda persona judía acceder a alguna carrera académica o profesional. Durante el trancurso de la Segunda Guerra Mundial, construyó un laboratorio en su propio hogar en donde estudiaba el crecimiento de las fibras nerviosas en embriones de pollo, lo que le valió como base para futuras investigaciones. Su primer laboratorio genético lo tuvo en su mismo cuarto. En 1943, su familia se traslado a Florencia, y con ella se llevó su laboratorio.


Una aureola de pelo gris enmarca uno de los cerebros más prodigiosos del siglo XX, el de la mujer que escapó de su destino y abrió una senda vedada: la investigación.

A ella le ha dedicado esta turinesa 80 de los 99 años que acaba de cumplir. Y desde la atalaya del siglo repasa una vida marcada por la voluntad. La de lograr el permiso paterno para estudiar Medicina. La de huir del fascismo siendo judía. La de convertir su habitación en un laboratorio durante la guerra. La de descubrir cómo crecen y se renuevan las células del sistema nervioso. La de ser una de las 35 galardonadas con un Nobel."La mía es una inteligencia mediocre. Mis méritos han sido el empeño y el optimismo", dice.
Ahora ciega desde hace siete años, vuelca sus esfuerzos en batallas sociales y en la formación de jóvenes africanas.
"¿Jubilarme? ¡Jamás! La jubilación destruye cerebros. El cuerpo se arruga, es inevitable, pero no el cerebro. Y el mío pronto cumplirá un siglo".

viernes, 27 de junio de 2008

Hoy el mar, me habló de tí...




"Mi cuerpo se sentía a gusto sobre el calor de la arena. Tenía los ojos cerrados, los brazos abiertos, desdobladas las piernas a la brisa del mar. Y el mar allí enfrente, lejano, dejando apenas restos de espuma en mis pies al subir de su marea...
Era temprano. El mar corría y bajaba en olas. Se desprendía de su espuma y se iba, limpio, con su agua verde, en ondas calladas.(...)
Volví yo. Volvería siempre. El mar moja mis tobillos y se va; moja mis rodillas, mis muslos; rodea mi cintura con su brazo, suave da vuelta sobre mis senos; se abraza de mi cuello; aprieta mis hombros. Entonces me hundo en él, entera: Me entrego a él en su fuerte batir, en su suave poseer, sin dejar pedazo.
Me gusta bañarme en el mar (...)
Y el otro día estaba otra vez en el mar, purificándome. Entregándome a sus olas".

Pedro Páramo ( Juan Rulfo)

viernes, 20 de junio de 2008

Historia de unos zapatos

De niño pobre a maestro zapatero. Salvatore Ferragamo fundó la marca que calzó los pies más famosos del siglo XX con auténticas obras maestras "made in Italy". Hoy la empresa celebra su 80 aniversario en manos de la misma saga familiar.

Nacido en 1898, casi a la cola de los 14 hijos de unos pobres campesinos del sur de Italia, hizo su primer par de zapatos con nueva años. Los fabricó en una noche y en secreto. El niño estaba fascinado con el zapatero de Bonito, su pueblo napolitano, pero a su padre no le gustaba la idea de que quisiera aprender un oficio mal visto entonces. La oportunidad para demostrar que aquello de hacer zapatos no era tan indigno le llegó cuando sus padres descubrieron que no tenían dinero para comprar el calzado apropiado para la primera comunión de su hija pequeña, Giuseppina. Nadie podía prestarles los zapatitos blancos que la niña necesitaba, y sin ellos no podría entrar en la iglesia. Sin decir nada, Salvatore le pidió prestado el material al zapatero que tanto admiraba, Luigi Festa, y en una noche, a escondidas de todos, fabricó los zapatos blancos de Giuseppina. Fue la primera creación de un hombre que ideó sandalias de tiras invisibles, plataformas hechas de capas de corcho y cuñas forradas de pieles multicolores. Un hombre tosco que empujado por una determinación que ni él acababa de entender se embarca, con 16 años, rumbo a Estados Unidos.

En Hollywood Boulevard se situa la primera tienda y el nacimiento de la leyenda. Las divas del cine mudo acudían al joven italiano para hacerse los zapatos a medida. Ferragamo empezó a innovar con brocados, sedas, plimas y dorados para clientas como Gloria Swanson, Mary Pickford o Greta Garbo. Los grandes estudios le encargaban el calzado de películas como "El ladrón de Bagdad" o "Los diez mandamientos".

Pese al éxito, Ferragamo no estaba contento con su vida ni con su trabajo, buscaba la perfección, y para eso necesitaba volver a las raices de su oficio, a los artesanos que sólo en Italia darían respuesta a su ideal del calzado.

Allí conoce a Wanda, una joven de 18 años de su mismo pueblo. Le separaban 20 años, pero les unía la ambición de crear un negocio y una familia para sostenerlo. Ferragamo no encontró mejor manera de declararse a su futura mujer que diseñando para ella un par único: "de escamas de pez, ella los adora", explica una de sus hijas. Los hijos de Ferragamos recuerdan cómo el padre inspeccionaban cada cierto tiempo los pies. Siempre nos dijo que los cuidáramos, que nunca permitiéramos que el calzado les hiciera sufrir.

En su biografía (Zapatero de sueños) escribe: "Amo los pies. Me hablan. Cuando los tomo entre mis manos advierto su fuerza, su vitalidad o sus defectos. Un buen pie de músculos firmes y bello arco es una delicia al tocarse, una obra maestra de la artesanía divina."

Hoy muchos de estos prodigiosos zapatos se encuentran en el pequeño y precioso museo de Florencia.

viernes, 13 de junio de 2008

"No es perfecta, más se acerca a lo que yo...simplemente soñé" (Pablo Milanés)


Se conocieron en un tibio mes de primavera. Las golondrinas ya habían comenzado a invadir el cielo con sus vuelos precipitados.
Él adivinó en seguida algo que jamás había sentido, "la necesidad de Ella", de sentirla cerca, la necesidad de su boca, de su pelo, de su risa, en definitiva la necesidad de su presencia...Entendió entonces, sólo entonces, las palabras de una canción de Pablo Milanés:
"No es perfecta, más se acerca a lo que yo...simplemente soñé".
Ella sintió, después de haberlo conocido, que era innecesario que su corazón continuara latiendo si no iba a compartir el resto de su vida con Él.
Por fín había llegado a entender lo que significaba el amor de verdad, el Amor con mayúsculas...
Se sentía tan identificada con El, tenían tantas cosas en común, se sentía tan llena, que llegó a la conclusión de cuán cierta y real puede llegar a ser la teoría de que existe un alma gemela, la otra mitad de nuestro ser, que al hallarla comprobamos que encaja de una manera perfecta y exacta, para nuestra propia sorpresa. Entonces, sólo entonces, decidió decirle las palabras de un poema musicado de Pablo Milanés:

"Yo no te pido que me bajes una estrella azul, sólo te pido que mi espacio llenes con tu luz"
Aunque vivían separados por la distancia de unos 500 kms, se prometieron que cuando aparecieran las próximas golondrinas, del siguiente año, los sorprenderían compartiendo sus vidas, ya unidos, para siempre, y así poder continuar recibiendo el resto de las primaveras, la llegada de esas golondrinas, que cada año anidaban bajo el alero de su amor.

sábado, 7 de junio de 2008

Antonio López: "El secreto de un matrimonio feliz siempre es el amor. No veo qué otro motivo puede haber para estar juntos 46 años"


Me eduqué en la España de Franco, pero yo fui un niño feliz a pesar de todo, porque un niño en aquel mundo, en aquel momento, en aquellas calles sin coches, en aquel pueblo que tenía un tamaño muy adecuado, era un niño feliz.
Mi esposa, la también pintora María Moreno es una persona extraordinaria, muy inteligente, me quiere mucho, yo también a ell
a, y hemos caminado muy bien juntos. La conocí en la Escuela, como estudiante de Bellas Artes, y durante varios años no hubo relación. Fue sucesivamente compañera de curso, amiga, novia y esposa.
Al principio no la pretendí porque me parecía inalcanzable. Era una chica un poco mayor que yo, muy guapa. No se me pasaba por la cabeza que pudiera tener posibilidades de salir con ella.
Para el matrimonio, fue muy bueno el hecho de que los dos fuéramos pintores. Ella ha comprendido muy bien cosas que a lo mejor otra mujer que no conociera ese tipo de problema le hubiera costado entender. Ha sido una ventaja extraordinaria.
Yo admiro mucho a Mari y se lo digo con mucha frecuencia, incluso todos los días. Considero muy importante la conversación con ella en el momento del desayun
o diario. Es un momento bonito del día y seguramente lo necesitamos. Durante ese momento, que puede durar una hora, aparte de desayunar con tranquilidad, cambiamos impresiones, hablamos de muchas cosas que tienen que ver, sobre todo, con el arte. Sin esa conversación difícilmente podría comenzar bien el día.
Cuando me preguntan sobre cuál es el secreto de llevar fielmente casados 46 años, les digo:
Que ella me ha querido mucho a mí y que yo la he querido mucho a ella. Siempre es el amor; no veo qué otro motivo puede ser. Con el paso de los años, el amor se transforma. Físicamente, como es lógico, ha perdido presencia, pero se ha ahondado en otras cosas.
Con relación a mi nueva etapa de abuelo, tengo que decir, que viví con mucha emoción el nacimiento de mis nietos. Me parece una maravilla tenerlos cerca, aunque a veces te ocupan, te perturban, te complican. Pero la vida es así, la vida te da y te quita.

sábado, 31 de mayo de 2008

Antonio López: "El arte es la expresión del misterio del mundo" I Parte



Me llamo Antonio López y nací en Tomelloso (Ciudad Real) hace 72 años. Aunque nací dentro de una familia de agricultores, soy pintor gracias a mi tío. De vez en cuando necesito ver a Velázquez. El arte no se explica, tan sólo basta un espectador con sensibilidad. La vulgaridad me parece deplorable.

Llevo pintando desde los 13 años, ahora trabajo con mucha ilusión y siento con más profundidad que antes. Es como si en las pocas energías que me quedan se concentrara toda mi capacidad de pasión. La pintura es curiosidad y cultura, y eso no acaba nunca. Noto que trabajo muy bien, con más tranquilidad. Trato de armonizar la presión, para que no me perturbe, y la libertad para no perderla nunca.

El dolor ha dificultado el desarrollo de muchas aventuras en el arte. Creo que no es necesario, pero es inevitable. Se ha dado siempre y, en algunos casos, de una forma extrema. Cuando más individual ha sido el artista, más evidente ha sido su sufrimiento.

El arte es una aventura muy complicada, pero en mi caso ha acabado bien. Tal vez podía haber sido más fácil y llegado antes a ciertos espacios, aunque dadas las circunstancias en que me formé y la escasez de conocimientos… Me gusta cómo ha quedado todo en mi vida.

Busco el placer de hacer un cuadro. Me resulta difícil explicar qué busco. Mi pintura es muy poco programática. Vuelco lo que siento y siento una gran necesidad de comunicarme, de compartir y estar con la gente. El arte, como el baile o la palabra, es algo natural y hermoso, que nos ayuda a expresar nuestra experiencia. No creo que sienta más que otras personas, pero tal vez tenga la posibilidad de verter en la pintura mis sentimientos.

El siglo XX ha aportado lo más importante, la posibilidad de una obra individual. Es un ejercicio de libertad consciente que antes no existía. En el siglo pasado fueron contemporáneos lenguajes tan distantes como el de Mondrian y Giacometti. Se han incorporado nuevos espacios para adecuarse a lo que el hombre siente en cada momento.

Pienso que en el arte, no hay cabida para el progreso. Es un mundo de sentimientos y ahí no cabe avanzar. El hombre que pintó las Cuevas de Altamira sentía con tanta intensidad, si no más, como Picasso. La abstracción está en Vermeer. La Esfinge de Gizeh tiene una fuerza enigmática superior a un cuadro de De Chirico. El surrealismo lleva instalado miles de años en el arte. En el siglo XX se le dio nombre a todo, pero en el mundo antiguo ya estaban todas las cosas. El arte siempre ha sido la expresión del misterio del mundo. El valor del espacio conquistado es la expresión de los sentimientos profundos, que nunca cambian. Ahí radica la veracidad del arte.

Antonio López (Pintor: Premio Príncipe de Asturias, Académico de Bellas Artes, y premio Velázquez de Artes Plásticas)

sábado, 24 de mayo de 2008

sábado, 17 de mayo de 2008

Jacqueline, la última musa de Picasso



La primera vez que Picasso y Jacqueline se conocieron fue en 1953. Ella tenía 27 años y unos rasgos que a él le recordaron inmediatamente a la de la muchacha que aparece con un narguile en el famoso cuadro de Delacroix: "Las mujeres de Argel". Así la pintó poco después como "Mujer vestida de turca".

La segunda vez que Picasso reparó en Jacqueline Roque, él tenía 72 años, y ella era una belleza de 45 años con los ojos verdes, en la alfarería donde ésta trabajaba. Tras cortejarla 6 meses y dibujar una paloma gigante con tiza en la pared de su casa, se casó con ella en secreto. Los 20 últimos años de su vida los pasó a su lado. Ella fue la más discreta de sus mujeres. Vivió a su sombra.

Desde el principio de su relación, Picasso pintó a Jacqueline muchas veces. Sin embargo, ésta casi nunca posó de veras para él, limitándose a estar en la casa a su lado. Era la única persona cuya presencia toleraba en el taller cuando estaba pintando. Jacqueline se quedaba a su lado las noches enteras mirándolo pintar. El artista garabateaba en el reverso de los lienzos mensajes de amor: "Para Jacqueline, en el día de San Valentín", o, "Para Jacqueline, en el día de su santo, por su marido".

Estaban tan unidos que era raro que ella saliese del hogar. Vivían en un castillo del siglo XVII al pie de la montaña de Sainte-Victoire. A Picasso le inquietaba tanto lo que le pudiera pasarle que, si estaba dándose un baño, no era raro que de pronto apareceise con los pinceles en la mano para cerciorarse de que no se había ahogado. Picasso podría también ser cruel con ella, tanto que Jacqueline a veces se refería a él como al "abominable hombre de las nieves".

Durante los dos últimos años de la vida del pintor, Jacqueline bebía de forma excesiva. Estaba muy afectada por la agonía de su marido, y la difícil relación de ambos con los hijos y nietos de Picasso.
En Abril de 1973, la víspera de su muerte, el pintor se tomó su infusión de todas las noches y preguntó a su esposa: ¿Sabes si tengo suficientes lienzos y pinceles ? Mañana mismo voy a empezar a pintar otra vez.
Al día siguiente, el médico le puso unas inyecciones para que respirase mejor. Picasso le preguntó si estaba casado. El médico le dijo que no.
Pues se equivoca usted- le apuntó el pintor-. Vale la pena. Picasso se volvió a Jacqueline, que le estaba cogiendo la mano y murmuró:
-Mi mujer es maravillosa-
Fueron sus últimas palabras. Jacqueline describió así el momento: "Vi que su rostro rosado se volvía gris. Aún no lo he asimilado del todo".
Seis días y seis noches veló el ataúd en el cuarto de la guardia del castillo. Finalmente lo enterró al pie de la entrada.
Jacqueline se sumió en una profunda depresión. Años más tarde, una noche le dijo a su asisenta Doris, que se iba a un sitio "al que no puedes acompañarme".
Era el 15 de Octubre de 1986, hacia las tres de la madrugada, tendida bajo una manta idéntica a la que cubriera el cuerpo de Picasso al morir, Jacqueline se llevó a la sien el revólver que guardaba en la mesita de noche y apretó el gatillo. Doris encontró el cadáver a la hora del desayuno.
Uno de los deseos sí fue respetado: que la enterraran envuelta en una negra capa española como Picasso, junto a la tumba de éste al pie del castillo.
Como había explicado una vez:
-Me gustaría que me envolvieran en el último lienzo de Pablo-.

sábado, 10 de mayo de 2008

Mi gata


¡Cómo envidio a mi gata!
que no sufre de insomnio
sobre el sofá se duerme
sobre el piso
si la despierta un ruido
abre apenas los ojos
y los vuelve a cerrar.

Me atrae su indolencia
su levedad su holgura.

No se somete a nadie
su despertar es lento
hace yoga mi gata
viene hacia mí, se acerca
contra mi piel se frota
la acaricio, me araña
se escabulle de un salto
¿Me quiere? ¿No me quiere?
Misteriosa es mi gata
y jamás lo sabré.

Claribel Alegría
(Nicaragua, 1924)




COSECHA DE ÁNGELES


De cuando en cuando
un golpe seco
como la caída
de una fruta en la hierba
¡Cómo pasa el tiempo!
Ya están maduros
y empiezan a caer
los ángeles
Ya es otoño en el cielo.

Ana Blandiana




En la ciudad donde vivo se ha celebrado el quinto festival internacional de poesía compuesto por autores hispanoamericanos y el Ayuntamiento ha tenido una genial idea con la flota de autobuses urbanos, ésta ha sido la de pegar en los cristales de las ventanillas del transporte colectivo, decenas de las poesías que dichos autores han presentado.

Así que mientras uno hace a diario el rutinario recorrido por la ciudad, pue
de ir leyendo esos bellos poemas y la mente se siente rescatada y trasladada a paraísos perdidos.

Aquí os dejo dos de esos bellos poemas.

sábado, 3 de mayo de 2008

El castaño de Anna Frank

Con motivo del aniversario del holocausto judío celebrado el 30 de Abril, he visto oportuno reponer este post:



Ese bello árbol, se está muriendo, el viejo castaño que veía la joven judía a través de la ventana del apartamento donde estaba recluida, escondida de la persecución nazi, está enfermo, una plaga ha minado sus raíces y tronco, por ello, las autoridades han decidido talarlo antes de que se desplome y acarree algún desastre.


Para que siga quedando constancia en la memoria de quien quiera recordarlo, una actriz, Emma Thomson, ha inaugurado una página web con el castaño virtual vestido de follaje, o desvestido según la época del año en que estemos viviendo.


Al escuchar esa noticia, enseguida recordé un libro que cayó en mis manos hace ya varios años, su título, Los Bibelforscher y el nazismo (1933-1945) de los autores Sylvie Graffard – Léo Tristan. En él se narra todo el horror de los campos de concentración nazis, donde murieron miles de personas de una manera brutal, irracional e inhumana. Entre ellos la joven Anna Frank, su único delito: su raza, el haber nacido en el seno de una familia judía.


Sí, judios, polacos, homosexuales y los que según ellos pertenecían a una “secta pacifista” o “estudiantes de La Biblia” (No eran católicos) todos ellos fueron el objeto del odio y la brutalidad nazi.


En el caso de los Bibelforscher, la mayoría eran alemanes y no estaban detenidos por razones de etnia ya que eran “arios”, si no por ser fieles y leales a sus convicciones religiosas, por su negativa a posicionarse a favor del cruel régimen nazi.


El propio Tribunal de Nüremberg, tuvo que reconocer en sus cargos de acusación principales, los crímenes contra la humanidad simplemente por “motivos religiosos”. Hubieron sólo en Alemania más de 10.000 detenciones y de cuatro a cinco mil personas perdieron la vida a manos de sus verdugos, sin embargo no se entiende el silencio que le concede la Historia.


Púrpura, ese era el color del triángulo de los Bibelforscher, los internos cuyas convicciones religiosas los habían llevado a hacer frente al régimen nazi. Porque ellos, aún a sabiendas de tener que arrostrar la vejación, la tortura, el maltrato y hasta en ocasiones sufrir la propia muerte, optaron por elegir su libertad.


“La mayor libertad de l hombre:

elegir su conducta frente a las

circunstancias”

Brunno Bettelheim


¡Cuánto valor, entereza y convicción moral demostraron! Este grupito de cristianos leales, podían haber salido de ese infierno y evitar así los campos de concentración ya que siempre tenían a su disposición una “renuncia a la maldita secta de los Bibelforscher”. Sin embargo ellos habían resuelto no traicionarse a sí mismos ni a su fe.


Habían asumido como suyas las palabras:


“La vida suave no contemplamos ya

ni al mundo y a sus amos buscamos agradar.

Sin mancha permaneceremos.

En integridad marcharemos”.

Erich Frost


Todo genocidio es una barbarie y no importa la raza, el país, o el tiempo en la historia en que suceda.








Desde este pequeño rincón quisiera hacer un homenaje a todos los que murieron o sufrieron injustamente de una manera atroz, a todos los olvidados de la historia.


“Pon tus banderas a

media asta,

para hoy y para siempre.

Recuerdo

a media asta

para hoy y para

siempre”.

Paul Celan




sábado, 26 de abril de 2008

Miguel Delibes: Un escritor enamorado

Es uno de los escritores españoles vivos, más importante del siglo XX. Nació en Valladolid en 1920. Pero su inmensa obra -medio centenar de novelas y ensayos, rematados por el Nadal en 1947 y el Premio Cervantes en 1993- ha eclipsado otros aspectos de su biografía.
Ángeles, su esposa, fallecida cuando era aún joven, en 1974. La mujer de su vida. Después de la muerte de Ángeles, Delibes, que ya era un clásico vivo de la literatura española, sufrió un bache emocional. Recuerda el escritor :"Ella, con su sola presencia, aligeraba la pesadumbre del vivir. Siempre fue bella, pero, cuando la conocí, era tan bonita, inteligente y atractiva que tenía alrededor un centenar de moscones. Yo tenía un par de años más que ella, pero nos enamoramos, en el 46 nos casamos y en el 73 la perdí. Eso duró mi historia sentimental.
Ella era incapaz de rencores, hacía un gesto: se colocaba un hilo blanco en el dedo meñique para marcar sus enfados. Si el hilo se caía, olvidaba sus motivos de enojo. Me absolvía. Era todo cariño, tan lejos del rencor, que a veces no recordaba por qué se había atado el hilo en el dedo. Su encanto, su entrega, su disponibilidad; cuando una persona entra en uno, se hace indispensable y no es fácil olvidarla. El amor llega a ser una costumbre y no reparamos en sus efectos. Por eso yo lamento no haberle dicho a tiempo cuánto le amaba y cuánto la necesitaba. Era un sentimiento de pérdida tan hondo que no me consolaba de haberlo silenciado. Antes de morir ella dijo: En el peor de los casos, yo he sido feliz 48 años; hay quien no logra serlo 48 horas en toda u
na vida. De la foto de Ángeles quinceañera que abre mis obras completas volví a enamorarme cada vez que la veía. Así pasó este último año, esperando que amaneciera para mirar su fotografía.
El estado de felicidad no existe en el hombre. Existen atisbos, instantes, aproximaciones, pero la felicidad termina en el momento que empieza a manifestarse.
Nunca llega a ser una situación continuada. Cuando no tienes nada, necesitas; cuando tienes algo, temes..."

Durante años, esa ausencia era una presencia íntima y dolorosa, una herida de la que acaso le ayudó a salir un libro memorable, íntimo, casi secreto: "Señora de rojo sobre fondo gris"

Un pintor cuenta a su hija la relación que tuvo con su mujer, recién muerta tras una operación. Este es el planteamiento de este volumen de Miguel Delibes. El pintor ha perdido la inspiración: a lo largo de la obra se descubre cómo es la enfermedad de Ana, su mujer y su musa, la que le ha ido privando de ésta, ya que desde que comenzó su padecimiento no consigue volver a pintar nada nuevo.

El nombre del libro viene del nombre de un cuadro. Ana tenía simpatía por un viejo pintor, García Elvira, al que atendía tras haberse quedado viudo. García Elvira es el que la retrata: "fue en esa etapa cuando le pintó el famoso retrato con el vestido rojo. [...] eludió el fondo; únicamente una mancha gris azulada, muy oscura, en contraste con el rojo del vestido". Entonces es el narrador el que hace ver sus celos por el pintor, que intenta seducir a su mujer, y por su obra, pues no podía soportar que hubiese sido otro el que la captó en todo su esplendor.

El tumor cerebral que acabará matando a Ana va apareciendo poco a poco, y en cada capítulo se van apreciando los cambios que presenta. Narra cómo la actividad frenética de su mujer va disminuyendo a la vez que su capacidad creativa. Ella lo intuía, pero no pensaba que su carencia de creatividad fuera eterna ni que se debiese a ella. Hasta que un día, por fin se atreve a confesarle la razón: "Desde que enfermaste". Pero pese a la enfermedad, su falta de ánimo, y pese a la pobreza creativa de su marido, Ana seguía fiel a la belleza. Narrado desde la primera persona de su marido pintor, Delibes cuanta la historia de una vida dedicada al arte y a la estética, a la suya y a la de su familia, a la protección de su marido y de su obra.

Miguel Delibes

domingo, 20 de abril de 2008

Aquellas pequeñas cosas...



Reposición de este post.

“Uno se cree que las mato el tiempo y la ausencia,

pero su tren vendió boleto de ida y vuelta,

son aquellas pequeñas cosas

que nos dejó un tiempo de rosas…

en un rincón,

en un papel,

o en un cajón.”

(J.M. Serrat)



Hoy me levanté nostálgica, y al abrir un cajón que no usas muy a menudo puedes encontrarte infinidad de cosas que te traigan recuerdos dormidos. Un poema, una fotografía, una postal, una carta de amor. Objetos que por sí mismos no tienen valor alguno, pero cuando adquieren una identidad, o guardan secretamente una historia, son “cosas” que nos devuelven esos sentimientos que creíamos olvidados. Al releer un poema que guardo con cariño, reviví la historia de una joven ilusionada con su boda. Lo tenía todo, la deseada fecha de su enlace, un hombre capaz de hacerla feliz, un proyecto en común que ambos iban a llevar a cabo, pero no tenía un vestido para su boda soñada, aunque su madre era modista le dijo que no tenía tiempo para confeccionárselo. Y ella y su novio no tenían la economía suficientemente desahogada para poderlo comprar.


Para consolarla, su futuro cónyuge le escribió este poema:


“Vamos a hacerle un vestido

a la novia que lloraba

teñido de blanca aurora

para que rabie la rabia.


Coronaremos su pelo

con perlas anacaradas

nacidas en los abismos

donde el sol no penetraba.


El blanco de los jazmines

para la tela más blanca

sobre su pecho bordadas

mil estrellitas del alba.


Y en su velo transparente,

cristalino como el agua

robaré a los manantiales

sus mariposas más claras,

para que mi niña cubra

su rostro de fina plata.


Para sus manos dos guantes

tejidos con seda blanca

que los hicieron las náyades

con lagrimitas amargas

Los zapatitos dorados

del oro de las entrañas

de los volcanes secretos

donde se funde la lava


Y volaré hasta la luna

para traer en mis alas

el blanco polvo que brilla

en las noches escarchadas.


Buscaré entre los Océanos

el fuego rojo sin llama

de los corales ocultos

que las sirenas guardaban

y pintaremos sus labios

y sus mejillas rosadas

y con algas trasparentes

y con peines de esmeralda

le peinaremos su pelo

su pelo de espuma blanca.


Y cortaremos mil rosas

azules, rojas y blancas

con sus capullos cerrados

y así su esencia guardada


Y esperaremos abrirlos

cuando el sol, muy de mañana

estremezca sus semillas

despertando sus entrañas,

y los pétalos abiertos

con los diamantes del alba

y te haremos un perfume

con esencias milenarias.


A las abejas que beben

el néctar de zarzas blancas

les pediremos la cera

que en sus panales guardaban

y te haremos una crema

batida con plumas blancas

de la gaviota que llora

perdida por las montañas


¿Te gusta niña el vestido

que diseñó la mañana?

cosido con hilo blanco

con el que tejen las hadas.


Vamos a hacerle un vestido

a la novia que lloraba

teñido de blanca aurora

brillante de madrugada


¿Porqué lloraba la niña

Mirando por la ventana?


Porque mañana es mi boda

porque me caso mañana

y aun no tengo mi vestido

para mi boda soñada.”


Al final, todo salió bien pues vino en ayuda de la joven una verdadera amiga, juntas compraron un pedazo de raso blanco, unos metros de visillo blanco para cortinas de cocina, algunas cuantas puntillas bordadas y el resultado fue un bonito vestido de novia estilo “ibicenco”.


Gracias a esa generosa “modista ocasional”.


¿Tienes algún cajón con cosas de un tiempo de rosas? Espero tus comentarios.

domingo, 13 de abril de 2008

sábado, 5 de abril de 2008

Fernando Botero: "Me duele que me llamen el pintor de los gordos".


"Nací en Medellín, en Colombia, en 1932. Era una pequeña ciudad de provincias de escasas preocupaciones culturales o artísticas. Mi padre murió cuando yo tenía cuatro años, así que la situación económica en la cual crecí fue muy estrecha. Que en ese ambiente de provincias desarrollase una fuerte vocación artística es para mí, y aún más con la perspectiva del tiempo, sorprendente: La actividadde pintor sólo tenía connotaciones negativas; "Es una profesión para morirse de hambre" me decían. Sin embargo, el ser pintor me emocionaba tanto que seguí mi vocación desde muy niño sin pensar nunca en las e consecuencias.

Mi padre era vendedor ambulante. Un hombre nada cultivado que durante semanas hablaba de mulas cargadas de paquetes. Pero tenía una cosa fascinante, un libro sobre la Revolución Francesa. De pequeño me pasaba el día mirando las ilustraciones de Luis XVI y madame Pompadour que luego pintaba. Hasta los 19 años no vi un cuadro de verdad.

Cuando me preguntan cómo encontré mi estilo boteriano, digo que sucedió en 1956, un año intenso; pintaba sin parar en México, preparando una exposición para Washington. El último cuadro que preparé se llamaba "La Mandolina". Ejecutado con rasgos generosos, al hacer el hueco salió muy pequeño inconscientemente y la mandolina adquirió proporciones fantásticas. Comprendí que algo extraordinario había sucedido. Así nació el universo de las grandes formas, que encontraba un superlativo en los detalles pequeños. Fue como atravesar una puerta para entrar en otro cuarto. En cualquier caso, un pintor no tiene razón de ser si no crea un mundo propio. Y para ello hay que ser radical, sectario. Y, seguramente, controvertido o rechazado.

Lo importante es que el acto de pintar me da una felicidad enorme. Tengo suerte, mucha suerte, de ser un artista. La pintura, y el arte en general, es un oasis creado por el hombre para refugiarser de la difícil realidad, es una alternativa. Vivir en la música, en la literatura, en la poesía, en la pintura, es vivir en un mundo de perfecciones. Desgraciadamente muchos no lo consideran así. Matisse fue muy criticado por definir el arte como "una poltrona de descanso y refugio". Su pintura era de belleza, placer, lujo y sensualidad. Un gran pintor.

Siempre me sentí muy latinoamericano. Siempre me esforcé por pintar la realidad de mi país, la suave Colombia que conocí de pequeño y que desafortunadamente, ya no existe. Cuando se observa mi trabajo, se ve claramente que lo hizo un latinoamericano, y eso es muy importante. Saber que el arte proviene de un lugar concreto.
Podía haber tenido pasaporte americano, pero nací y moriré colombiano.

Ya no me queda familia en Colombia. Conservo una hacienda, pero no puedo ir por falta de seguridad. Mi sueño sería volver al campo, a aquel lugar tan lindo."

Fernando Botero