lunes, 27 de octubre de 2008

"El verde de la selva, es un verde de enfermedad, es un verde de dolor, es el verde de los preámbulos de la muerte."


"La selva es la prisión. En la selva no hay horizonte, estás rodeado de una vegetación espinosa, agresiva, que te cierra el espacio. No hay caminos, no puedes salir...
Conocimos el dolor en todas sus dimensiones. Primero el dolor del alma por la pérdida de la libertad, que es como perder la dignidad. Esa ausencia de uno mismo es el primer dolor que se lleva en el alma, a ése se le suman todos los demás dolores, los pequeños y los grandes. La selva es un lugar hostil. Todo duele en ella. La piel no es un espacio de protección, sino de dolor. En la selva, todo pica, todo rasca, todo incomoda. Tener un cuerpo en la selva es tener un peso adicional, porque el cuerpo es simplemente un espacio de dolor. Vivir duele, respirar duele, no ver a las personas que uno ama duele.
Yo siempre me había sentido bendecida por la vida, consentida por la vida. Cuando me llega todo esto-el secuestro, la muerte de mi padre, la soledad de mi madre- hay dos caminos: uno es el de negar a Dios y, por tanto, pensar que todo es fortuito, absurdo, un caos sin explicación ni respuesta. El otro camino es buscar a Dios. Durante mi secuestro pude conseguir tener una Biblia, eso cambió mi vida.
En el dolor de la selva no puedes aceptar a cualquier Dios. El Dios ritual de tu infancia no te basta. No te basta con pensar que Dios es amor o que no puedes explicarlo. En la selva necesitas un Dios racional. Si tu fe no es racional, si no estás seguro de que Dios existe, no puedes entablar una relación con Él. No te basta la tradición. La religión católica no nos ha abierto a leer la Biblia, como si los creyentes fuéramos minusválidos intelectuales, sin capacidad para grandes búsquedas teológicas, y eso estuviera reservado a los intelectuales. Pero la Biblia es un instrumento extraordinario. Hay que leer la Biblia con tranquilidad, sin orejeras que te condicionen a leerla por encima, sin entender el retrato humano de la relación de Dios con el hombre. Leyéndola entendí, que Dios no es sólo energía, ni luz, ni partículas de cosmos, sino que Dios es un ser humano y lo que nosotros tenemos de humanos, es lo que tenemos de Dios, y, por tanto que su relación con nosotros es una relación de palabras, y creo que eso es fundamental: entender que somos seres de palabras. Entonces, a través de la Biblia llega la palabra de Dios con una riqueza infinita de códigos humanos. Todos sus personajes están retratados con sus debilidades, sus miserias, sus pequeñeces. Todos estamos retratados ahí. Yo descubrí a un Dios con sentido del humor, con sentido de la autoridad, un Dios que educa, un Dios que ama, pero sobre todo , que es un Dios en el sentido de que lo puede todo. Y pudiéndolo todo, Dios podría haber hecho, en vez del ser humano, un robot perfecto, sin defectos, un robot programado para hacer el bien. La pregunta es por qué Dios hizo al hombre libre, por qué no lo hizo como un robot. La respuesta es muy hermosa, y es que un robot puede estar programado para amar, pero si no tiene libertad de no hacerlo, el amor no tiene valor.
Esa transformación ha cambiado mi vida porque si uno es consecuente y su racionalidad acepta a Dios, todo cambia, porque deja uno de ser pasivo y se vuelve activo frente a uno mismo. Es una enorme liberación pensar que uno es libre, que puede cambiar, que puede ser mejor humano".

76 comentarios:

Isabel dijo...

Ingrid Betancourt, es una mujer admirable, muy acertado tu post, y merecidísimo su premio Principe de Asturias. Un beso

Retrack dijo...

Un texto impresionante. Me ha encantado, sobre todo el final, el por qué un ser que todo lo puede crearía seres tan imperfectos y con capacidad para decidir y errar.
Muy bonito. Un saludo

Cecilia Alameda Sol dijo...

Sorprende la entereza de esta mujer, su sonrisa después del calvario que ha pasado. Ojalá que su experiencia sirva para evitar torturas semejantes a otros seres humanos, para que recapacitemos todos, para que se tomen medidas... Yo también me alegro de que le dieran el premio Príncipe de Asturias?

ONUBIUS dijo...

Parece mentira que hallamos llegado al siglo 21 con la misma falta de integridad que acompaño al anterior. Vamos creciendo en demasiados aspectos posiblemente, y en otros tan sencillos como el respeto, estemos todavía actuando como cavernicolas.Nos falta todavía mucho camino por recorrer para llamarnos civilizados.Enhorabuena por el premio...

Abrazzzusss...

Ligia dijo...

Hermosas palabras las de esta mujer, todo fortaleza durante su secuestro. Yo me alegré del Premio, por ella y por todos los que aún quedan presos. Abrazos

calma dijo...

Una mujer admirable, una situación la que le tocó vivir que le hizo plantearse grandes preguntas,que con el texto que nos muestras, parece le han llevado a grandes conclusiones, las cuales hacen reflexionar.
Bella imagen has elegido Sibyla, como siempre, belleza y sutilidad en tu post...
Abrazos amiga

Marian dijo...

Fue muy emocionante su intervención, muy acertadas sus palabras.
Gran mujer.
Un abrazo.

shiry dijo...

paso por estos lados, un poco como un rayo de luz..
siempre cuando leo algo trato de sacar lo que mas me llega, pero en esto la verdad no lo pude hacer termine sacando todo el texto..
tantas verdades, vividas en carne propia..

como anda todo por esos lados?..

te dejo un beso...
sigo con los libros.
ah te cuento el viernes tengo mi acto.. me entregan mi primer titulo ;)
desde comienzo de año ya podia decir que era Tecnica Superior en Psicologia y ahora me entregan el cuadrito, q emocion..

chau!:

Raquel Fernández dijo...

Impresionante texto. Se me ha erizado la piel al leerlo.
Un beso grande y el deseo de que tengas una excelente semana.

Gabiprog dijo...

Un color que evoca esperanza. Un lugar que salpica libertad. Así lo son. Salvo que el hombre unte y manche con sus intereses la esencia de cada una de las cosas que lo rodea.

Besos.

TOROSALVAJE dijo...

Parece que ha salido fortalecida de ese calvario.

Ojalá.

Besos.

José Ignacio dijo...

Te agradezco este comentario sobre la triste experiencia de Ingrid Betancourt.
Y cuando digo triste lo expreso en el duro sentido que comunica en la primera parte de su Palabra.
La selva es un lugar inhóspito que reduce la dignidad de la persona humana que por la fuerza está condenada a una privación de libertad. Lo fundamental es la privación de libertad, en estas circunstancias cualquier espacio es poco grato.
Agradezco a Ingrid el testimonio de su experiencia de Dios.
Estoy a su lado en el sentido que para sentir el mensaje de los evangelios hay que leerlos desde la indignidad. Desde esta situación de pobreza, desde la necesidad el sentido de la vida cambia. La esperanza puede perder su valor y entonces vivir es estar a merced de la providencia, de la incertidumbre.
Comprender el significado universal y personal del significado profundo de la experiencia de la libertad, y poder sentirse "liberado" cambia la vida de la persona.
Gracias Ingrid, el Principe de Asturias puede ser importante, pero de tu experiencia has extraido el profundo valor de la vida y la esperanza.
Todos podemos reflexionar rewspecto a las libertades que nosotros nos negamos por nuestras "dependencias".
Besos.

mia dijo...

Tu entrada es el homenaje

más bello que he conocido hasta hoy.

Desde mis verdes moribundos

pasando a los ocres taciturnos

Besos de corazón

Jesús Arroyo dijo...

La selva, la que cualquiera de nosotros ve como el paraiso...

Un beso guapa.

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Hola Cybila:
Me ha gustado mucho leer este texto. Veo que a Ingrid Betancourt le ha servido su experiencia dolorosa para encontrar a Dios. No está nada mal. Creo que el tiempo nunca se pierde, ni prisionero en la selva. Ella ha crecido como ser humano, como espíritu encerrada en tan difíciles condiciones.
Creo que sus palabras educan, creo que nos ayudan a acercarnos a Dios de un modo más real.
Perdóname que no me muerda la lengua para decir que tengo un punto de vista no exactamente igual al de ella en cuanto a mi manera de concebir a Dios.
Ella habla de un ser humano libre, un ser humano que es capaz de poder elegir el amar o el no hacerlo. Habla de un Dios que nos ha dejado libres.
Yo no tengo esa idea de la libertad. Creo que al final es cotraproducente pensar que somos libres. Sólo se siente libre de ese modo quien no entiende la ley de Dios. Quien comprende la ley, goza al verla manifestada. El ser humano no es libre, pero no es libre porque la libetad en términos filosóficos es igual al caos. Sólo hay libertad en lo caótico. El hombre del futuro tendrá que aprender más a amar el orden que a amar el caos. Esa necesidad de libertad, esa necesidad de hacer lo que me da la gana, no es justamente lo que nos hace avanzar. Más que gozar cuando Dios hace delante de nuestros ojos, lo excepcional, deberíamos gozar cuando Dios no necesita violentar el orden establecido, cuando todo ocurre dentro del orden. Deberíamos creer en Dios y aceptar la ley sin poner resistencias, porque nuestras resistencias a veces, obligan a Dios a hacer lo excepcional y eso no es bueno. Sin embargo, el ser humano quiere y siente la necesidad de ver a Dios bajar de las nubes y hacer algo de eso, truculento, cuando sería lo ideal que nos sintiéramos dioses, que reconociéramos nuestra divinidad y que aceptemos el día a día como lo que es: un verdadero milagro.
Besitos.
Tadeo

Ladelmedio dijo...

Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis años de su vida... Es estremecedor, realmente duro. Pensé que la noticia de su liberación no la escucharíamos jamás... Ojalá todas las personas secuestradas en Colombia sean liberadas.

Enredada dijo...

La profundiad de estas palabras, hacen que uno vibre, y más cuando sabemos de la verdad que encierran.
besos

La Gata Coqueta dijo...

Hola mis dos grandes amigos!!

He vuelto!! sigo en el mismo sitio... pero llevo unos días que me encuentro un poco mejor y ya no puedo estar sin saber las vivencias de los blogs amigos.

La reflexión que hoy habeis llevado a cabo son muy fuertes y muy verdaderas. Para unos seran estupidas, pero para mi es mi fuente de apoyo desde siempre y en los momentos dificiles que me han tocado vivir mucho más aun.

Sabes que esta ahi... que te esta acompañando y que nunca te deja decaer... y si decaes es que no tienes la suficiente fe y confianza en todos los años de tu vida vividos a su lado... siempre está con la mano extendida como un amigo para ayudarte y consolarte, pero si lo rechazaras no seria lo mismo... te acompañaria un gran vacio.

Hoy por hoy no necesito que nadie me visite y como me ha dicho un sacerdote no hace mucho, que yo tenia el corazón inundado de luz y eso es lo que me hace ser fuerte y poder con todo lo que el me quiera dar.

No sigo porque tendria para toda la mañana, pero no todos piensan igual.
Es un placer para mi estar en esta vuestra casa otra vez.
Un beso muy fuerte y os quiero un montón.
Muachhhhh
Muachhhhhhh
Muachhhhhhhhhh

JESUS y ENCARNA dijo...

Este es un maravilloso texto, para reflexionar seriamente sobre nuestro sentido de ser en esta vida que nos toca vivir. Ella vivió una situación tan extrema que consiguió en su dolor llegar a tan sabias conclusiones.
Un beso grande Sibyla
Muaks
Encarna

Sombras en el corazón dijo...

Son palabras extraordinarias de una mujer increible. Siempre he admirado a las personas que consiguen superarse a sí mismas y que no caen al desaliento por muy duras que sean las situaciones que les toquen vivir.

Un abrazo

David dijo...

Discrepo. No en cuanto a la fortaleza de la mujer, sino a que le den un premio. Y a mi quien me lo da?? Es triste, pero el mundo está loco y viste de monas/os varios cada día!! Un saludote!!

Carlota dijo...

Me gustó la reflexión de Ingrid. Creo que sería genial que existiera un Dios así, y me alegro por quien quiera creerlo. Supongo que tiene que hacerte sacar fuerzas de donde no las hay. Estoy de acuerdo en la parte divina de cada ser humano, pena que no la saquemos más a pasear, claro, entre otras cosas por el desconocimiento de su existencia. Un beso, guapa, muy bueno.

Adolfo Calatayu dijo...

Es un testimonio tremendo,nacido de una experiencia terrible de vida,una fe y una determinación inquebrantables.
Muchas gracias por el post !!!
Un beso grande

En mi blog te dejé un mensajito.

Nausicaa dijo...

Desde luego es admirable que alguien encuentre una razón para seguir viviendo, para creer en el amor, aun rodeada de tanto dolor.

Nausicaa dijo...

Desde luego es admirable que alguien encuentre una razón para seguir viviendo, para creer en el amor, aun rodeada de tanto dolor.

Isabel dijo...

Tras una experiencia como la suya, todo cambia. Tras un dolor como el suyo, todo adquiere otra dimensión. Precioso texto, un beso.

SUSANA dijo...

Creo que Ingrid descendió a los infiernos, mas allá de la selva que la rodeaba y sus captores.

La "ausencia de uno mismo" que describe, precipita al ser humano al fondo del abismo, y en condiciones semejantes se necesita una "mano fuerte" para continuar, no sólo con vida, también cuerda.

Me gusta el encuentro racional de esta mujer con Dios.

Un artículo de antología, querida Sibyla, interesantísimo.

Besitos y Abrazote Querida Amiga Mía!

Runas dijo...

Una mujer de una gran fortaleza, con las ideas muy claras. Me emociona leer lo que dice y como lo expresa. Un beso

fernando dijo...

Ingrid se merece todos los premios del mundo y, sobre todo, nuestro respeto y admiración de por vida. un beso.

adriana dijo...

Merecido premio de Asturias. Tu homenaje, fantástico.

Muchos besos

alkerme dijo...

Ha debido ser una terrible experiencia, no me considero capaz de imaginarla...

Un beso

Isabel Huete dijo...

Es hermoso que alguien que se encuentra en una situación tan terrible encuentre a través de la razón un dios al que agarrarse. Yo no sé si ese dios del que habla existe realmente o no, si se descubre a través del sentimiento o de la razón, lo que sí se es que ella encontró el medio y la razón para resistir la opresión y la brutalidad, y eso merece todo el reconocimiento.
Personalmente no me gustan los premios porque siempre hay gente que se los merece todavía más y por no aparecer en los medios son ignorados. Todos los pobres y oprimidos del mundo son ignorados.
Un beso grande.

ISOBEL dijo...

este texto,se merece un poquito de tiempo y de silencio, por eso hoy solo te dejare un beso

kukilin dijo...

No podrìa esperar menos de esta gran mujer, que su raciocinio hecho con respecto a la biblia. Ingrid tiene luz propia.
Me encantò este post.

Besitos mil querida Sibyla♥

KLAU dijo...

HOLA HERMOSA CON TU PERMISO VOY A LLEVAR EL POST TAL CUAL ESTA AMI FACEBOOK PARA PODER DIFUNDIRLO

COMO DE COSTUMBRE TE FELICITO SYBI

MILES DE BESOS
TE QUIERO
KLAU ♥

Gwynette dijo...

Es admirable hasta que punto una persona resiste el dolor físico, moral y el aislamiento.

Hay personas valientes. Estoy convencida que yo en su lugar, me hubiese apagado como una cerilla en un dia de viento :-(

Besitos, Sibyla

El Rincón del Relax *Beatriz* dijo...

Preciosas tus palabras y tu dedicación a esta fuerte mujer. Te dejo un abrazo grande!

AdR dijo...

Yo siempre he visto el verde como un color esperanza, pero... ¿sabes qué?. Después de oír y comprobar lo que esta mujer ha debido de pasar... ningún color significa nada si no te puedes agarrar a él.

Besos

A.Tapadinhas dijo...

A parte que destacas das palavras de Ingrid, mostra como são erróneas as pretensões de haver receitas que sirvam para todos os momentos. Aquilo que o comum dos mortais, chamaris de beleza da selva, do seu chamamento profundo, foi para ela, uma cor de sofrimento, de prenúncio de morte... felizmente errado!
Beijo.
António

moderato_Dos_josef dijo...

Una mujer digna y admirable. Y encima me cae bien porque ha dejado la política. Dice que no le parece limpia, que hay muchos intereses creados, y me parece que dice muy bien. Un abrazo!

Adolfo Payés dijo...

Saludos dejando por aquí mis huellas en este tu bello espacio...

un abrazo fraterno

mos dijo...

Refugiarse en Dios y en su palabra pudo ser para Ingrid un antídoto contra tanta violencia, lejanía y opresión.
Nadie tiene derecho a privarte de libertad porque sí. Nadie con actos terroristas o violentos podrá convencer de sus ideales.
La fé puede ayudar en estos y otros momentos. Aunque Dios parece ser que deja desamparados a muchos de sus hijos que nunca entenderán los motivos de su desgraciada existencia.
De todas formas, me alegro por Ingrid. Que sepa comunicar a las gentes su experiencia y nos brinde su sabiduría y buen hacer.
Un saludo de Mos desde la ESFERA.

pe-jota dijo...

La verdadera fuerza que nos impulsa en esta vida puede ser denominada de muchas maneras, tal vez sea Dios,tal vez sólo sea una fuerza interna que nace en nuestro interior y nos ayuda a continuar vivos, pero sólo nosotros podemos hallarla buscando dentro de nosotros.

Preciosas palabras.

José Ignacio dijo...

En COMPARTIMOS he dejado un pequeño recuerdo para ti.
Con cariño

amor en libertad dijo...

a menudo lo más esperanzador se despierta en el momento más desesperado

s

Poetiza dijo...

Mujer admirable de gran fortaleza, realmente Una Gran Mujer. Exelente post. Te dejo un beso, cuidate mucho.

Makiavelojohn dijo...

Hermosa sentencia la de Betancourt, pero también está la otra selva, la del día a día, con sus animales paseando por las aceras, sus gorilas amenazando, sus hienas aullando... tu ya me entiendes.

Besos.

Jesús Arroyo dijo...

Hola:

Hace tiempo se creó “Adictos al Verso”, un blog, un espacio para musas y tinta, un juego donde poder participar sin otro fin que el literario, un reto para estar. Semanalmente se pone un reto y podrás añadir tu solución desde “Comentarios”.
¿Te atreves? ¡Seguro que sí!

La dirección es http://adiccionalverso.blogspot.com/

¡Nos leemos!

juan pedro dijo...

Ingrid Betancourt nació en Bogotá el 25 de diciembre de 1961 en el seno de una familia acomodada colombiana. Su madre fue miss Colombia y más tarde representante a la Cámara por Bogotá.

Su padre, Gabriel, un ex ministro de Educación del gobierno del general Gustavo Rojas Pinilla (1953-1957), fue designado en los 60 representante de la Unesco en Francia, donde sus dos hijas, Astrid e Ingrid, pasarían parte de su infancia con intervalos en Bogotá.

La familia se instaló en la famosa Rue Foch de París "en un apartamento inmenso decorado con gusto y refinamiento: muebles del siglo XVIII, cuadros de grandes maestros, porcelanas chinas, tapetes de ensueño", narra Betancourt en su libro del 2001 "Con la Rabia en el Corazón", una suerte de autobiografía.

Terminó sus estudios de ciencias políticas en el Instituto de Estudios Políticos de París, y en los 80 se casó con uno de sus compañeros de aulas, el diplomático francés Fabrice Delloye, padre de sus dos hijos, Melanie y Lorenzo.

Regresó a Colombia tras el asesinado 1989, a manos de narcotraficantes y paramilitares, del candidato presidencial liberal Luis Carlos Galán, del cual su madre Yolanda era amiga y colaboradora, y comenzó a trabajar como asesora en el ministerio de Hacienda. Decidió postularse a la Cámara de Representantes por Bogotá en los comicios de 1994.

En 1990 se separa de Delloye, y en diciembre de 1996, ya congresista, recibe amenazas de muerte y envía a sus dos hijos a Nueva Zelandia, donde residía su ex marido.

Elegida senadora en 1998, organiza su propio movimiento político al que llamó "Oxigeno" para representar el nuevo aire que precisaba la política de su país, y desde el congreso fustigó a las FARC y a los paramilitares, aunque en 1998 se entrevistó con dirigentes de ambos grupos.

Carlos Alonso Lucio, ex compañero de escuela y ex colega en el congreso, afirmó en 2007 en una entrevista con la AP que la ex candidata es "una mujer digna" y que su lucha diaria con los insurgentes debe ser "como la de un ajedrecista con un boxeador", dijo.

Con Lucio y otros jóvenes legisladores, conocidos entonces como "Los Tres Mosqueteros", se presentan como políticos de una nueva generación.

En febrero de 1995, junto a Lucio se entrevistó con los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela, jefes del cartel de Cali, lo que generó especulaciones sobre lazos con la mafia. Betancourt siempre aseguró que esa entrevista fue para aclarar si hubo o no acuerdos entre los Rodríguez y el gobierno para capturar a Pablo Escobar, líder del cartel de Medellín y muerto en diciembre de 1993.

A pesar de ser conocida nacionalmente Betancourt estuvo lejos de encabezar en 2001 y 2002 las encuestas de preferencias electorales a la presidencia y al final apenas si consigue poco más de 53.000 votos (0,46 por ciento) de los 11 millones de votos válidos.

La noche del 22 de febrero del 2002, ella llamó por su celular a Néstor León Ramírez, alcalde por Oxígeno en San Vicente del Caguán, en el departamento del Caquetá y bastión de las Farc.

"Ella me dijo que estaba conmigo en las buenas y en las malas y que iba a San Vicente a darme apoyo", cuenta Ramírez. Entonces se había producido el fin del diálogo de paz del gobierno del presidente Andrés Pastrana con la guerrilla y el estado reingresaba tropas a la zona.

"Le dije que había problemas en el camino, porque la guerrilla estaba haciendo hostigamientos, pero ella era así tajante me dijo que la esperara y que ella iba".

Ingrid Betancourt junto a su compañera candidata a la vicepresidencia, Clara Rojas, llegó a Florencia, la capital del Caquetá, y se desplazó en una camioneta rumbo a San Vicente cerca del mediodía del 23 de febrero del 2002. Allí fueron secuestradas. Su compañera fue liberada seis años después.

Este fue el inicio de un largo calvario, cuyo final o desenlace es hoy por todos conocido.

Ingrid Betancourt trató de escapar al menos cinco veces de los guerrilleros que la secuestraron el 2002. Una vez capturada, los rebeldes resolvieron encadenarla a un árbol y quitarle las botas en un cautiverio donde "la vida no es vida".

"La vida aquí no es vida, es un desperdicio lúgubre de tiempo", escribió Betancourt en octubre de 2007 en una carta a su madre Yolanda Pulecio y divulgada por medios de todo el mundo.

Amiga Sibyla, gracias por traernos este más que merecido homenaje a esta brillante y luchadora incansable mujer…

Mi cariño de siempre y un beso enorme para ti.

juan antonio dijo...

Hola Sibila, esta es una de las personas que hace del ser humano un ser especial, y aunque yo no creo en díos, estoy de acuerdo con ella en eso de que somos libres y nuestra imperfección humana confirma esa naturaleza libertaria.

Saludos desde Sevilla.

Capri c'est fini dijo...

La selva como cárcel y como desierto, no se puede estar más acertada. Siento mucha ternura por las declaraciones que ha estado haciendo Ingrid Bethancourt, tan llenas de serenidad y sin gota de venganza, que la hacen aún mejor persona. Te remito al post que escribí cuando fue liberada: http://capricestfini.blogspot.com/2008/07/nunca-podremos.html Un beso.

María del Carmen dijo...

SORPRENDE LA CALIDAD HUMANA DE ESTA SEÑORA, Y TODA SU LUCHA, Y QUE AÚN QUIERE CONTINUAR A PESAR DE TODAS LAS RENUNCIAS QUE HA TENIDO EN SU EXISTIR.

INTERESANTE POST.

LE INVITO A PASAR POR MIS BLOGS

WWW.WALKTOHORIZON.BLOGSPOT.COM

LE SALUDO Y DEJO MI PAZ MARY CARMEN

Neli dijo...

Siempre que me acerco a tu blog, tengo la sensación de que una caricia me da la bienvenida.
Admiro la manera en que nos cuentas las cosas tal y como tu lo ves, tal y como tu lo sientes....
Es fantástico lo que saco de todo ello y me voy mucho mas cargada de lo que llegué :-)

Gracias y un beso.

Adolfo Payés dijo...

Saludos paso para dejarte mi abrazo y desearte un buen fin de semana. mis mejores deseos.

Mariluz Barrera González dijo...

La experiencia de Ingrid me ha dejado en lo personal muchas reflexiones y enseñanzas... esa carta prueba de vida que escribió en su momento me llegó profundamente... Lo que mas me impacto es esa parte donde dice que se puede estar muerto en vida... por que así siento a muchas personas, caminando por el mundo como si la vida ya no les importara, con una indiferencia que ella comprobó que ni el dolor mas fuerte puede lograr cuando se ama la vida en intensidad siempre búscandole a las situaciones que la forman un sentido.

Un abrazo.

Ricardo Tribin dijo...

Mi querida Siby,

Describes a mi paisana con altura y dignidad a traves de su popia expresion producto de su inmenso dolor por seis anos de injusto cautiverio.

Un beso...

Ichiara dijo...

La pérdida es un sentimiento muy doloroso, ya sea por la ausencia de un ser querido, o por la libertad, como el caso de Ingrid. Ahí le arrancaron todo y la búsqueda de respuestas es lícita. Parece que hay que verse en situaciones horribles para invocar a lo sagrado y comulgar con ello. Eso la hizo fuerte.

Besotes Siby, ando como moto sin frenos (me he acordado mucho de ti estos días)

Pilar M Clares dijo...

La verdad es que esta mujer irradia algo, y es admirable. Lo único que me sorprendió de una de las primeras declaraciones fue aquello de "vuelvo a ser un soldado", cuando le habían preguntado que qué sería de su vida a partir de la liberación. Entiendo que ha vuelto, de otro modo, desde luego.

Besazos, Sibyla

MonikaMDQ dijo...

Hola amiga
creo que todo lo que se diga de Ingrid Betancourt es poco. Una fortaleza como la de ella no se encuentra facilmente ni se obtiene de casualidad. Se forjó su historia y la superó con creces.
Te dejo un beso amiga y gracias por tus ánimos del otro dia, me hizo muy bien :)
Te cuidas!

Alu dijo...

Un placer volverte a leer, he estado algo ausente pero ya estoy aquí y me han gustado las declaraciones de Ingrid porque es una mujer con mucha fe y una gran fuerza interior. Gracias por regalarnos sus palabras.

Un besazo!

MAREÑA dijo...

Un cariñoso saludo a todos los comentaristas, soy colombiana y llegué a este blog por curiosidad, me encuentro con un apoyo moral a Ingrid, las pupilas se me han mojado porque lo que ella vivió lo han vivido muchos hermanos nuestros, mi padre, un hombre recto, humilde, honesto, perdió su almacén, trabajo de toda una vida, por la guerra entre carteles, sin embargo este dolor que aqueja a mi pueblo sin distinción de clases sociales, hace que nosotros mismos luchemos por salir adelante, con oraciones algunos, con rabia otros, con dolor otros, la lucha continúa pero algún día se acabará y disfrutaremos de las cosas lindas que tiene mi tierra, su gente, sus paisajes, su música y sobre todo el amor a Dios que todo el pueblo tiene. Gracias a todos ustedes.

MAREÑA dijo...

Sibyla, por cierto cómo hiciste para que la foto en el perfil, cambie? gracias.

Mary dijo...

Hola SIBYLA

Un hermoso y ,merecido homenaje a Ingrid,mujer tremendamente admirable.Estoy nuevamente por aca visitando amigos.Muchos besos

Poetiza dijo...

Paso a saludar amiga y dejar un beso, cuidate.

-Pato- dijo...

Adoro tu sensibilidad.

Siempre elegís el post adecuado, el que sin saberlo estamos esperando. Yo siempre aprendo algo aquí, siempre me voy mas rica de lo que vengo, no sé cómo agradecerte eso, tal vez haciendo que lo sepas te sirva de algo, pero para mi es grandioso tu blog por eso.

Esta vez me voy conmovida.

Besos y gracias.

Marcoiris dijo...

Muchas gracias por este por este post Sibyla! Son palabras fruto de una experiencia conmovedora, llenas de amor y sabiduría. El encuentro se produce del modo mas insospechado y donde menos lo esperamos.
De nuevo gracias!!! Un besin

JESUS y ENCARNA dijo...

Buenas tardes Sibyla.
La contradiccion religiosa y humana con la que se enfrento Ingrid en la selva, le proporciono una buena reflexion, que ahora comparte.
Es preciso el entendimiento entre personas, el respeto, la tolerancia y la cultura desde el punto de vista de lo educativo e historico.
Sin dudas, la Biblia es un libro muy interesante, solo tengo una duda y es: que clase de Biblia?, quizas entre la lectura y la comprension de todas las versiones, se encuentre alguna verdad, Teologica.
Saludos cordiales.
Jesus

Tony dijo...

no dire nada

Ya se ha dicho tanto, que seguramente seria repeticion.

Orce, la atlante dijo...

Sé que hace bastante que no te escribo, hace muchísimo que no me paraba a verte.
Tuve la oportunidad de leer la entrevista de la sra. Betancourt y me pareció simplemente impactante.
Una lección de cómo uno nunca sabe lo profundo que puede llegar a ser el fondo, ése punto de donde es tan difícil regresar.
La persona que medita, reflexiona y actúa en consecuencia nunca será devorada por la hambrienta selva, bien la verde o la de asfalto.
Algo para meditar.

M. Jose dijo...

Te felicito Sibyla por el gran post que le dedicas a esta gran mujer. Es precioso el texto de la parte final y estoy totalmente de acuerdo.
Un beso
MJ

Alberto dijo...

Cuando sea posible hablar de libertad, el Estado como tal dejará de existir.

Codorníu dijo...

Gracias. Me ha parecido un texto de gran valor. Me deja preguntándome en una cosa:

¿No necesitaremos que la vida nos coloque en situaciones límite para que podamos extraer (o dejar salir) los mejores yoes de uno mismo?

Un beso.

santiago dijo...

sólo decir que la libertad es un bien común, nadie tiene derecho a tomarla, en persona ajena. Un abrazo a esta gran mujer y otro para ti
saludos

Paulina Lombardo dijo...

Un antes y un despues, en la selva como el desierto, como en la montaña, como en todo lugar se encuentra Dios y creo que Ingrid puede ver que el verde de la selva, se volvio en una esperanza tangible y viva como es Dios...

Un muy bonito testimonio y relato
Otro beso, Pau

fire dijo...

has oido el discurso de ingrid cuando le dieron el principe de asturias?...
esta en youtue..
no te lo pierdas
un besazo

Penélope dijo...

Fenomenal el post. Impresiona la vida de esta mujer y su concepción de la existencia humana y de Dios. menos mal que encontró algo a que agarrarse para sobrevivir.