viernes, 9 de febrero de 2007

La amistad y los zapatos usados

Hola amigos otra vez estoy aquí, como os prometí, a no ser que me atropelle una apisonadora, intentaré estar todos los lunes colgada (en el buen sentido de la palabra) en el mundo de Internet.


He titulado la página de hoy con este tema porque hace un par de meses cuando todavía disfrutábamos del otoño, busqué en mi zapatero un par de zapatos usados que son ideales para las estaciones de otoño y primavera. Como os he dicho por el hecho de estar usados, esperas que en ese nuevo reencuentro no vayas a sufrir ningún tipo de dolorosa sorpresa, ya sabéis, cuando un par de zapatos son nuevos siempre hay que pasar un rodaje hasta que el pie se amolda al zapato o viceversa, el zapato al pie. Pero en este caso que estoy comentando, daba por hecho que el rodaje estaba superado.


En mi caso después de llevar un par de horas ese par de viejos zapatos noté que empezaba a cojear, ¡Sorpresa! No imaginaba que me pudiera ocurrir pues ya estaban casi toda la forma de mis dedos marcados en el interior. Me paré delante de una farmacia a comprar la socorrida caja de tiritas, hice un alto en el camino y vendé como pude la llaga que había surgido en el talón.


Me detuve a reflexionar, que en las relaciones humanas a veces ocurre algo parecido. En la amistad se da muchas veces ese caso, puedes disfrutar de una magnífica relación con una buena amiga o amigo por tiempo, y a veces sin saber cómo ni porqué esa comunicación que fluía con tanta facilidad, se siente amenazada, surge esa pequeña brecha y comparándolo con los zapatos usados, esa pequeña rozadura que tiene que ser atendida con urgencia. Lo bueno es que al igual, que después de usar la tirita, uno siente alivio y esa pequeña rozadura ha cicatrizado, en las relaciones humanas, al usarse paciencia y frases como “lo siento”, “no era mi intención”, “disculpa” se crea, ese pequeño apósito que venda esa pequeña herida. Tal vez ese mal entendido se ha solventado y ese “mal rollo” se ha arreglado.


Por eso quiero regalaros la cita del escritor premio Nobel y príncipe de Asturias, Günter Grass:


“PARA TI:

Mis zapatos vacíos

están llenos de planes de viaje

y conocen rodeos

que, todos, conducen a ti.”


Junto a esta poesía os dejo una pequeña acuarela de este mismo autor. Espero que os guste y que me comentéis lo que os ha parecido. ¡Hasta la semana que viene!


Sibyla


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