jueves, 31 de mayo de 2007

El dilema de Marta, solucionado


Aquí os dejo la respuesta de Marta, la protagonista del post titulado “Carta a Marta”, a todos vuestros animosos comentarios: Interrogación, Sourín, Michel, Carlos Paredes, Chica Simple, Peggy, Itoitz, Calma, Orce:

Marta dijo...
Hola a todos, especialmente a nuestra anfitriona!!!Me ha encantado leer todos vuestros comentarios y nuevas poesías. Me parecen geniales, y muy reales.Efectivamente cada uno debe tener su espacio, y que su pareja no solo no se meta si no que lo custodie con recelo, porque es un trocito de nuestro ser amado.Lo primero que me gustaría haceros saber es que por arte de magia con pedro todo vuelve a ser como siempre, la convivencia como "ir en zapatillas",es un tío genial, con sus defectos sí­, pero quien no?Además su defecto lo convertí­ en mió, os explico, y creo que esto es más común de lo que creía; yo nunca fui celosa, y siempre respeté el pasado y presente de mis parejas, pero como Pedro no lo hizo conmigo, yo pase a no hacerlo con él, es decir, si yo no hablo con mis ex, tu tampoco, etc., y con eso solo conseguí­ agravar el problema y.. volverme yo celosa!!!!!!! No por Dios, jeje. Yo no. A pesar de esto, por todo lo demás, llevábamos 3 años perfectos, viviendo juntos desde el 2º mes de relación, y desde hace unos meses, con el estrés, que es “mu malo”, entramos en crisis, mi 1ª crisis, y no estaba preparada, he dramatizado mucho, pues mis sentimientos están a flor de piel, debe ser por esto de ser madre, no sé. El caso es que ahora estamos relajados, abiertos y dispuestos a vivir nuestras vidas, y además en familia. Él tiene su espacio y yo estoy buscando el mío (el es de Málaga, pero para mi es ciudad nueva). El caso es que la boda sigue en pie, y yo sin vestido, al final tendré que hacer con la protagonista de tu historia. Por cierto, eres tú Sibyla? no tendrás el vestido? jejejeUn beso muy fuerte y muchí­simas gracias a todosMarta
28 de mayo de 2007 2:06



Querida Marta:

¡Qué alegría me ha dado recibir tu comentario! La protagonista del post, y saber que has disfrutado de las poesías y apreciaciones que han hecho el resto de visitantes y comentaristas sobre tu historia. ¡Qué bueno que Pedro y tú hayáis superado esa pequeña crisis, y vuestra relación haya sido fortalecida!. De una cosa estoy segura, quieres a tu pareja con locura. Deseo lo mejor para vosotros, y que el futuro os sonría. Que los preparativos para esa “boda soñada”, sigan adelante y por favor, que sea un vestido ibicenco el que luzcas para ese día, pues ese vestido figurado fue lo que cruzó nuestros caminos.

Te prestaría con todo mi cariño el vestido que usó Sibyla, pero eso fue hace veinte años, y está algo deteriorado, aunque la ilusión y la emoción que sentí ese día, continúan intactas y tal vez, medradas. Un beso muy especial para Lucas, me gustaría continuar teniendo tus visitas, siempre que te apetezca dar un “voltio” por mi blog. Me siento feliz de haberte conocido, aunque sea en la red.

Un abrazo muy fuerte ¡Hasta pronto!

lunes, 28 de mayo de 2007

Groucho Marx. El crítico humorista


Surrealista, excesivo, mordaz… El padre del absurdo y uno de los mejores cómicos de todos los tiempos, fue un visionario que superó sus propios traumas, mientras atacó con humor, los convencionalismos sociales de su época.

Parece difícil imaginar que Groucho Marx fuera un gran tímido y que utilizase el humor para protegerse (como lo hacemos muchos) pero es así. Se sirvió de él para atacar y esconderse al mismo tiempo que lograba relativizar la dura sociedad en la que le tocó vivir, el New York del cambio de siglo.

La explicación de su aguzado ingenio, su respuesta rápida, su crítica corrosiva y su locuacidad fronteriza con la verborrea responde a un ejemplo de superación a través de una herramienta muy utilizada por la gente que a sufrido grandes traumas y que consigue recomponerse, muchas veces, gracias al humor.

En cierta ocasión dijo una de sus frases célebres: “Encuentro la televisión muy educativa, cada vez que alguien la enciende, me retiro a otra habitación y leo un libro”.

Groucho se reveló también como un hombre dotado de gran inteligencia emocional. Es decir, sabía identificar a la perfección el estado emocional de quienes le rodeaban, y sabía hasta donde podía “tensar la cuerda” en las relaciones. Sabedor de sus limitaciones y de las ajenas, pudo enmascarar sus nervios, su inseguridad, su ansiedad, al tiempo que cautivaba a público, críticos y empresarios. Vivió en un estado de intelectual permanente, en un torrente de creatividad constante que le permitió canalizar su furia y sus miedos.

Groucho fue ante todo, un hombre comprometido, precursor de la ecología: “Soy de los que apagan la luz al salir de una habitación, y que cierran bien los grifos, para que no pierdan agua”.

Otras de sus frases célebres: “No tenéis de la menor idea de lo que ocurre en mi interior… Porque todo hombre es una isla dentro de sí mismo.” Se burlaba de una sociedad hipócrita en donde “la mentira se ha convertido en una de las más importantes industrias de Norteamérica”; arremetía contra el matrimonio (se casó varias veces): “La política no hace extraños compañeros de cama. El matrimonio sí”. Todo lo establecido sucumbía ante la mordacidad de un hombre que no consideraba nada intocable.

“Cuando tú sonríes, yo descubro que hay esperanza, hay esperanza para mí”

lunes, 21 de mayo de 2007

La felicidad de mirar al cielo



Ramo de almendro en flor, 1890
VICENT VAN GOGH (1853-1890)

Un impulso hacia el azul infinito. Flores de almendro se alzan hacia el cielo. Únicamente eso: el blanco de los pétalos y el azul del cielo, como una encarnación de la felicidad, fuerte y frágil a la vez, como es la vida. Buscando un camino rápido magnífico, agotado por el caos interior y por su lucha contra la enfermedad psíquica, Van Gogh se concentra en lo esencial: el impulso de la vida hacia la transcendencia y hacia los cielos. Pintó este cuadro con la vista levantada hacia el cielo, sin fijarse en nada más. Ignorando cualquier paisaje o información complementaria, como el tronco del árbol para concentrarse únicamente en estos extremos: las flores y el cielo, el azul y el blanco, lo perecedero y lo eterno, lo terrenal y lo celestial. Dejando de lado sus sufrimientos para transmitirnos su sentimientos de felicidad frente a las flores del almendro.

El cuadro de Van Gogh hubiese podido titularse "Nacimiento de la felicidad" ya que todo está ahí, como una manifestación pura de la felicidad humana: La fragilidad y la fuerza, el arraigo y el impulso hacia lo trascendente. Esta felicidad naciente es la más importante, pero también la más vulnerable: No hay nada más fácil que pisotearla o desatenderla. Este cuadro nos abre los ojos hacia su belleza, a su fragilidad.

"LA FELICIDAD ABSOLUTA SURGE EN
INFINIDAD DE INSTANTES DE GRACIA.
DETENERSE, CALLARSE, MIRAR,
ESCUCHAR, RESPIRAR, ADMIRAR."
Christophe André

domingo, 13 de mayo de 2007

Carta a Marta



Este post lo escribo como respuesta a un comentario que recibí el día 11 de mayo a un post que escribí en marzo. Si deseáis leer el comentario pinchad aquí: COMENTARIO


Querida Marta: Como bien dices, llegaste a mi blog por casualidad, y por casualidad yo también quiero dedicarte las palabras de este post, no sé si podrán ayudarte de alguna manera, pero con ellas quiero demostrar que tu dolor no me es ajeno. Tu historia me ha conmovido enormemente, me ha sorprendido tu sinceridad. Reflejas tus dudas antes de dar un paso tan importante como es el de unir el resto de tu vida con el de otra persona.

El matrimonio debería ser la unión de dos personas que se aman profundamente y que se respetan. En ese respeto entra el “aceptar y entender” que nuestro futuro cónyuge tiene unas raíces, una familia, unos amigos y un entorno que no podemos hacer desaparecer de un plumazo, eso sería poco menos que un secuestro. Si realmente amamos a esa persona, desearemos que sea feliz y para ello entenderemos que necesita continuar relacionándose con su pasado, con ese “cajón de esas pequeñas cosas” que todos tenemos y nos sirve para tener nuestro referente en la vida.

Comentas que al principio de tu historia de amor veías sus exigencias, pero decidiste traicionarte pensando ingenuamente que podrías engañar y acallar a tu corazón. Ahora aún con Pedro y con tu peque Lucas, te sigue faltando ese trozo de tu vida, esa otra mitad de ti.

Por todo ello tienes que ser valiente y hablar con él, abrir tu corazón y decirle que si él realmente quiere tu felicidad debe aceptarte con ese “cajón repartido en cajas” porque no hay llave que cierre ese rincón.

A Pedro le tienen que dejar de doler sus hermanos y tiene que quererlos y aceptarlos cono tu hiciste con su hermanos de 24 años.

Aunque es reciente esa joven pérdida, y es un momento emocionalmente difícil para Pedro, aún así habéis decidido celebrar esa bonita boda, en Cádiz, entre la arena y el mar. Ese día, debe ser un día muy feliz, pero lo importante es lo que ocurra a partir de ese día: que vuestra unión tenga éxito.

Para finalizar quiero dedicarte las palabras de un poeta árabe, tal vez te ayuden a tomar la decisión acertada:

¿Qué tienes que decirnos del Matrimonio, Maestro?

Y esta fue su respuesta:
Juntos estaréis en la memoria silenciosa de Dios.
Mas dejad que en vuestra unión crezcan los espacios.
Y dejad que los vientos del cielo dancen entre vosotros.
Amaos uno a otro, mas no hagáis del amor una prisión.
Llenaos mutuamente las copas, pero no bebáis sólo en una.
Compartid vuestro pan, mas no comáis de la misma hogaza.
Cantad y bailad juntos, alegraos, pero que cada uno de vosotros
conserve la soledad para retirarse a ella a veces.
Hasta las cuerdas de un laúd están separadas, aunque vibren
con la misma música.
Ofreced vuestro corazón, pero no para que se adueñen de él.
Y permaneced juntos, mas no demasiados juntos:
Porque los pilares sostienen el templo, pero están separados.
Y ni el roble ni el ciprés crecen el uno a la sombra del otro.

Gibran Jalil Gibran

domingo, 6 de mayo de 2007

El coleccionista de imágenes




El artista ¿lo es naturalmente?. Alguien dijo: “Es un modo de mirar y enfrentarse a las cosas con intereses distintos, más allá que los del resto de la gente”.


En la expresión “modo de mirar”, aplica de lleno al fotógrafo. La persona que puede captar en milésimas de segundos, la inmortalidad de una imagen, que inmediatamente transmita lo que no harían ni mil palabras.


El fotógrafo: poeta de la imagen. Siempre ahí, ojo avizor, al acecho de una nueva máxima expresión.


Una forma de mirar es una forma de ser, y mucho más en un fotógrafo.


Declaraciones del fotógrafo Alberto García-Alix, premio nacional de fotografía (1999):


La fotografía es una elección, una fragmentación voluntaria de la realidad. El fotógrafo elige. Y debe tomar mil decisiones en segundos: el ángulo, la luz, la velocidad, el foco. La diferencia entre una buena y una mala foto es muy pequeña… pero es insondable”.


Le preguntaron ¿Qué es una buena foto?:


Algo poderoso, vibrante. Que late aunque sea imperfecto. No me importa la técnica, sino el latido, la pulsión. Lo único que me preocupa es transmitir”.


Enlazando la literatura con la fotografía dijo:


Me gustan las situaciones literarias, el misterio; es una forma de llevar al espectador donde quieras”.


Una buena historia; una historia vivida hay que escucharla siempre. En fotografía pasa lo mismo; busco que los ojos de mis modelos dialoguen con el espectador. Comunicar es mi gran premio como fotógrafo”.


Tras años de trasgresión, hoy es considerado un gran artista. A sus 51 años reconoce “siempre fui libre, pero nunca fui libre de mí”. Su única aspiración en la vida es: “dar algo de mí, dejar algo”.


Todos guardamos retenidas imágenes, inmortalizadas, bien en algún álbum de fotos, o en nuestra propia retina. ¿Cuál es la tuya?