lunes, 28 de mayo de 2007

Groucho Marx. El crítico humorista


Surrealista, excesivo, mordaz… El padre del absurdo y uno de los mejores cómicos de todos los tiempos, fue un visionario que superó sus propios traumas, mientras atacó con humor, los convencionalismos sociales de su época.

Parece difícil imaginar que Groucho Marx fuera un gran tímido y que utilizase el humor para protegerse (como lo hacemos muchos) pero es así. Se sirvió de él para atacar y esconderse al mismo tiempo que lograba relativizar la dura sociedad en la que le tocó vivir, el New York del cambio de siglo.

La explicación de su aguzado ingenio, su respuesta rápida, su crítica corrosiva y su locuacidad fronteriza con la verborrea responde a un ejemplo de superación a través de una herramienta muy utilizada por la gente que a sufrido grandes traumas y que consigue recomponerse, muchas veces, gracias al humor.

En cierta ocasión dijo una de sus frases célebres: “Encuentro la televisión muy educativa, cada vez que alguien la enciende, me retiro a otra habitación y leo un libro”.

Groucho se reveló también como un hombre dotado de gran inteligencia emocional. Es decir, sabía identificar a la perfección el estado emocional de quienes le rodeaban, y sabía hasta donde podía “tensar la cuerda” en las relaciones. Sabedor de sus limitaciones y de las ajenas, pudo enmascarar sus nervios, su inseguridad, su ansiedad, al tiempo que cautivaba a público, críticos y empresarios. Vivió en un estado de intelectual permanente, en un torrente de creatividad constante que le permitió canalizar su furia y sus miedos.

Groucho fue ante todo, un hombre comprometido, precursor de la ecología: “Soy de los que apagan la luz al salir de una habitación, y que cierran bien los grifos, para que no pierdan agua”.

Otras de sus frases célebres: “No tenéis de la menor idea de lo que ocurre en mi interior… Porque todo hombre es una isla dentro de sí mismo.” Se burlaba de una sociedad hipócrita en donde “la mentira se ha convertido en una de las más importantes industrias de Norteamérica”; arremetía contra el matrimonio (se casó varias veces): “La política no hace extraños compañeros de cama. El matrimonio sí”. Todo lo establecido sucumbía ante la mordacidad de un hombre que no consideraba nada intocable.

“Cuando tú sonríes, yo descubro que hay esperanza, hay esperanza para mí”

17 comentarios:

Orce la atlante dijo...

"PERDONEN QUE NO ME LEVANTE"

La interrogación dijo...

Debería ser asignatura obligatoria en los colegios.

Sourin dijo...

Referiendome al comentario de Orce........Groucho jugo con el humor hasta en su misma esquela en la que reza precisamente lo que mi amiga y compañera ha mencionado......."Perdone que no me levante"

Es sin duda uno de mis mas admirados actores..........x cierto lo que dices de que se refugiaba en el humor......es muy cierto....... a mi me suele pasar que cuando estoy incomodo o nervioso por alguna circunstancia ajena a mi empiezo a soltar chistes y gracias.....un sin fin de frases irreverentes para sentirme comodo...... en fin....
Yo me quedo con el bigote pintado con rotulador......

un abrazo

Sourin

Sat Nam dijo...

¡Me encanta Groucho!

Itoitz dijo...

Conozco a centenares de maridos que serían felices de volver al hogar si no hubiese una esposa esperándoles...
(que decia el gran groucho!)

Sibyla dijo...

Hola Orce!!:

Lacónica frase para poner como epitafio.

Un abrazo.

Sibyla dijo...

Hola Sourin!!:

Un actor inigualable pero muy imitado, lo digo porque ya sabes… en cualquier momento: gafas, puro y un bigote pintado… Y a representar “Sopa de gansos”

Un abrazo.

Sibyla dijo...

Hola Sat Nam!!:

No lo dude ni por un momento, el que te guste Groucho.

Un abrazo.

Sibyla dijo...

Hola Interrogación!!:

La terapia del humor, aunque sea con un punto ácido es necesaria y renovadora-

Un abrazo.

Sibyla dijo...

Hola Itoitz!!:

Opino que también habría centenares de esposas que serían felices si no tuvieran que esperar la llegada del marido con la cena puesta en la mesa.
Saludos

Carlos Paredes Leví dijo...

Un post excelente sobre un gran artista que, en su genialidad, supo comprender que no hay mejor arma que el humor irónico para afrontar las vicisitudes de la vida.
Un saludo.

Peggy dijo...

en realidad creo que es una forma de inteligencia esa ironia ....una critica soterrada por el lado onirico y surrealista ...

Sibyla dijo...

Hola Tujes!!:

Realmente Groucho Marx fue un hombre con una gran inteligencia emocional.

Un abrazo.

WODEHOUSE dijo...

En un libro que me estoy leyendo sobre él cuenta que a su hija de pequeña le negaron la entrada en la piscina por ser medio-judía. El contestó que no importaba, pues sólo se metería de cintura para abajo...

Sibyla dijo...

Hola Peggy!!:

Tienes razón, estoy contigo, es una crítica muy audaz y mordaz.

Un abrazo.

Sibyla dijo...

Hola Wodehouse!!:

Siempre, eternamente ocurrente. Con una agilidad mental extraordinaria para saber dar la respuesta acertada en todo momento.

PD: Gracias por tu comentario, visitaré tu blog.

Un abrazo.

WODEHOUSE dijo...

Te he enlazado, me encanta Groucho.cuando dice : "No quiero ingresar en ninguna organización que me acepte como miembro" o esta de : "Nunca olvido una cara pero en su caso haré una excepción".