lunes, 16 de febrero de 2009

Flora Tristán, el coraje y el valor femenino

Nace en París el 7 de Abril de 1803, en plena época napoleónica. Fue hija del coronel peruano Marino Tristán Moscoso, y de la francesa Anne Caisney. Durante los primeros años de su vida, Flora no se vio privada de nada, y creció en un hogar siempre concurrido por visitas del nivel de Simón Bolivar.
La muerte del padre cuando Flora tiene 4 años sume a la familia en la pobreza. El estado francés revolucionario no reconoce a la viuda ni a los hijos, negándoles cualquier bien o derecho.
Por ese motivo Flora comienza a trabajar como obrera en un taller de litografía. Con apenas 17 años se casa con el propietario de ésta, André Chazal, y tiene tres hijos, uno de ellos Aline será la madre del pintor Paul Gaugin.
Decepcionada del matrimonio (sufría malos tratos) comienza a trabajar como criada de una familia inglesa, por lo que debe viajar a Inglaterra. Se inicia entonces una lucha legal por la custodia de los hijos que duraría 12 años.
Sus amargas vivencias despiertan en ella un pensamiento y una actitud revolucionaria, que la convierte en precursora del movimiento feminista. Viaja por varios países donde realiza trabajos de toda clase, es en ese momento, cuando toma conciencia de su condición de "paria".
En 1833 decide viajar a Perú para reclamar la herencia que le corresponde de su padre, pero solamente consigue una pensión mensual. La etapa que pasa en Perú donde asiste a la guerra civil y ve la gran diferencia entre las distintas clases sociales, será significativo para el futuro de Flora; se convierte en defensora declarada de los derechos y libertades de la clase obrera y de la mujer.
La persecución de su marido continúa hasta el punto de recibir un disparo que la deja mal herida. Finalmente es condenado y ella consigue liberarse de él.
En 1844 fallece víctima del tifus con sólo 41 años, dejando plasmadas sus ideas y vivencias en su prolífica obra, de la cual destacan: "Peregrinaciones de una paria", "Paseos en París", "Selección de cartas" y "Unión Obrera".

De ella dijeron:

"Fue una precursora de altos ideales nobles" (Karl Marx)

"Acaso no haya destino femenino que deje, en el firmamento del espíritu, una semilla tan larga y luminosa" (André Bretón)

"Su vida, fue la vida de una temeraria y romántica justiciera" ( Mario Vargas Llosa)



lunes, 9 de febrero de 2009

"No me he vuelto loco porque ella ha asumido mi locura"



"Ella no es un capricho, no, ella es una diosa. Llena de talento. El sí y el no de mi vida, de mi arte, de mis sueños...".

Elena Ivanovna Diakonova, nacida en Kazán (Rusia 1894), conocida por todos como Gala, lo era todo para Salvador Dalí (Figueras, Gerona, 1904). Por el contrario, muchos de los artistas surrealistas de la época, amigos de Dalí, la calificaban de bruja, manipuladora, egoísta, posesiva, devoradora de hombres, mujer sin escrúpulos... sin embargo, para el artista ella fue el elemento esencial de su vida y su única realidad femenina. Él hizo de Gala el centro de su amor, su pasión y su erotismo.

lunes, 2 de febrero de 2009

"Yo invento historias y no interpretaciones de historias"

"La materia de nuestros sueños
viene de esas profundidades que ignoramos.
A veces hay unos abismos
un poco tenebrosos y otras veces un mundo
de puras banalidades,
pero es nuestra personalidad secreta
la que sale en nuestras fantasías
y en nuestros sueños.
Hay una dimensión de la que muchas veces
no somos
y no queremos ser conscientes".

Mario Vargas Llosa