Cartas de amor a Mary Haskell
3 de Enero de 1921
Mary, quiero saber si tienes idea de hasta qué punto has conseguido ampliar mi comprensión del mundo. Siempre estás provocándome y me obligas a descubrir cosas nuevas.
El amor, como un río, debe estar en constante movimiento; y eso haces conmigo. Pero ¿qué ocurre con la mayoría de los casados? Consideran que las aguas del río seguirán fluyendo para siempre y no dejan de preocuparse. Hasta que llega el invierno y las aguas se congelan; sólo entonces comprenden que nada en esta vida está garantizado.
No permitamos que la convivencia opresiva de mañana, mediodía, tarde y noche destruya ese encanto. Para que el romanticismo inicial sobreviva, es necesario que cada persona reserve parte de su tiempo para sí. Nadie es lo bastante sabio como para tomar decisiones que interfieran en la vida del otro.
Basta con observar una sola ley: la honestidad; y todo será exactamente como lo soñamos.
CARTAS DE AMOR DEL PROFETA
Kahlil GIBRAN
